Según el artículo 16.3 de la Constitución Española, España es una nación aconfesional, que no laica. Este apartado afirma que «ninguna confesión tendrá carácter estatal». En otras palabras -y a grandes rasgos-, si un partido político estableciese alguna actividad religiosa en su programa electoral podría llevarla a cabo. Dicha acción sería considerada ilegal en un estado laico, y eso nos lleva a esta situación.

Este miércoles 2 de septiembre, el alcalde de Cabra, Fernando Priego, acompañado por miembros de la Corporación, ha hecho entrega del Bastón de Mando a la Alcaldesa Perpetua desde 1958 la Virgen de la Sierra.

En el sencillo acto, que suple al tradicional que se realiza el día 4 de septiembre en los arcos de la calle Baena, también se entregó a la Virgen un regalo, consistente en un broche donado por el Ayuntamiento de Cabra.

Son numerosos los organismos públicos que han otorgado honores y distinciones a iconos religiosos. Según los datos publicados en el Observatorio del Laicismo en 2018, hablan de 206 alcaldesas perpetuas, casi todas Vírgenes, 28 alcaldes perpetuos, la mayoría Cristos, 38 medallas de oro o de la ciudad, y 14 títulos o cargos  civiles o militares. 

La Virgen de la Sierra es patrona de Cabra desde 1908 y alcaldesa perpetua de este mismo municipio desde 1958.

Condecoraciones a figuras

No es la primera vez que se mezcla política y religión, en 2014 el entonces ministro de Interior, Jorge Fernández Díaz, concedía la más alta condecoración del Cuerpo Nacional de Policía a la Virgen, en concreto a Nuestra Señora María Santísima del Amor.

En 2015, Fernández Díaz volvía a condecorar con la Cruz de Plata de la Guardia Civil a la Santísima Virgen de los Dolores de Archidona, destinada a reconocer a quienes hayan prestado «una relevante colaboración con la Guardia Civil».

Asociaciones laicas como Europa Laica y Movimiento Hacia Un Estado Laico llevan años combatiendo estas decisiones por las que se conceden honores y distinciones a Cristos, Vírgenes y santos, unas decisiones que tachan de «ilegales, ilógicas, irracionales, esperpénticas y absurdas».