El colectivo Arzúa Sostible señala que «miles de toneladas de lodos tóxicos» se quedan fuera de la iniciativa anunciada por la empresa, cuyo «Plan Integral» publicitado en medios de comunicación afines es solo «una herramienta de propaganda».

Miles de toneladas de lodos contaminados por metales pesados se acumulan en el entorno de la mina de Touro / Arzúa Sostible

Para el colectivo, el plan de la filial de Explotaciones Gallegas y Atalaya Mining no oculta las carencias de un proyecto «inconsistente, incompleto e ineficiente» que «en absoluto pondrá solución a las que a día de hoy son algunas de las zonas más contaminadas de Galicia».

En este sentido, denuncian que la «restauración integral» pretendida por la minera «deja fuera de tratamiento una extensa área de terrenos contaminados con la presencia de suelos ricos en metales pesados procedentes de la antigua explotación de cobre», así como «numerosos cursos fluviales que van más allá del Portapego y el Brandelos».

Según indican, «aunque el proyecto de Cobre San Rafael anuncia la construcción de un canal de drenaje para evitar que el agua de lluvia penetre en uno de los depósitos de estériles de la mina provocando filtraciones, la empresa está ocultando la presencia de miles de toneladas de lodos mineros de alta toxicidad para la salud pública y el medio ambiente que no serán retiradas en una extensa área de kilómetros cuadrados y, por otra parte, no presenta una solución válida para la grave afectación de los acuíferos»,

Arzúa Sostible considera que «la minera pretende evitar la evidencia generada por la contaminación en las zonas más visibles para la población» pero «en absoluto» se puede pretende solucionar «de la manera integral que defiende» la problemática ambiental generada por la mina de Touro «dado que el coste de una operación de semejantes características comprometería la rentabilidad económica del proyecto». Para el grupo «la minera anuncia un compromiso con el medio ambiente que en realidad solo es un mero artificio para sacar adelante y proyecto mayoritariamente rechazado por la sociedad gallega».

LA CONTAMINACIÓN POR METALES PESADOS, UN GRAVE PROBLEMA PARA LA SALUD PÚBLICA Y EL MEDIO AMBIENTE.

El colectivo explica que la contaminación por metales pesados «es un problema inherente a la minería metalífera» dado que la matriz mineral de elementos como el cobre (Cu) va asociada habitualmente «a elementos indeseados» como el plomo (Pb), el mercurio (Hg), el cadmio (Cd), el arsénico (As) o el cromo (Cr), muy dañinos para la salud humana y el medio ambiente.

Su peligrosidad reside en que «no son biológicamente degradables», lo que hace que «una vez solubilizados a partir del proceso minero puedan permanecer en el ambiente durante cientos o miles de años«, impactando de este modo de manera negativa en los seres vivos por efecto de su bioacumulación. De hecho, elementos como el arsénico, el plomo, el cromo o el cadmio son considerados por la Organización Mundial de la Salud (OMS) como elementos peligrosos por su potencial para generar distintos tipos de cancer, y el mercurio diversos problemas neurológicos.

Para la entidad, «teniendo esto en cuenta «y con la situación preexistente provocada en la Comarca de Arzúa por la minería a gran escala desarrollada en Touro, pretender reabrir y ampliar un proyecto cuando no se tratan de manera efectiva los pasivos ambientales existentes, que son prácticamente inabarcables, es comprometer la seguridad de la población y el futuro de las próximas generaciones«.