Es necesario un compromiso global para adoptar políticas verdes que aborden las causas fundamentales del cambio climático.

Las temperaturas excepcionalmente altas registradas en Nueva Delhi en los últimos días son un reflejo inquietante del cambio climático global. El reciente récord de 52.9 grados Celsius en Delhi es solo el último de una serie de eventos climáticos extremos que subrayan la gravedad de la crisis ambiental que enfrentamos.

TEMPERATURAS RÉCORD EN TODO EL MUNDO

Delhi no está sola en esta tendencia alarmante. En julio de 2022, el Reino Unido superó los 40 grados Celsius por primera vez en su historia. En el noroeste de China, un pequeño pueblo registró 52 grados Celsius el año pasado, la temperatura más alta jamás registrada en el país. Italia también sufrió un récord histórico cuando Sicilia alcanzó los 48.8 grados Celsius en 2021, el punto más caliente jamás registrado en Europa. Y en Irán, la situación fue aún más grave: en julio del año pasado, el índice de calor llevó las temperaturas a un inimaginable 66 grados Celsius, obligando al gobierno a declarar días festivos y recomendar a la población vulnerable que se quedara en casa.

El índice de calor, o temperatura de sensación, combina la temperatura del aire y la humedad relativa para estimar la temperatura percibida por los humanos. Niveles altos de humedad dificultan que el cuerpo se enfríe mediante la sudoración, haciendo que el calor se sienta mucho más intenso. Un índice de calor de 66 grados Celsius es letal y excede los umbrales que el cuerpo humano puede soportar durante períodos prolongados.

LOS RIESGOS PARA LA SALUD

El impacto del calor extremo en la salud humana es devastador. Según la alianza de vacunas GAVI, la exposición a temperaturas extremas puede causar deshidratación, incrementando el riesgo de ataques cardíacos y accidentes cerebrovasculares. Si una persona no consume suficiente agua para compensar la pérdida de líquidos a través del sudor y la orina, la sangre comienza a espesarse, aumentando el riesgo de problemas cardiovasculares. Además, el calor extremo puede agravar problemas de salud preexistentes, poniendo a los ancianos y a las personas con condiciones crónicas en un riesgo particularmente alto.

¿ES EL CAMBIO CLIMÁTICO EL CULPABLE?

El año 2024 ha sido pronosticado como excepcionalmente cálido. El año pasado se registró como el más cálido a nivel global, y esta tendencia se ha mantenido este año. El cambio climático, impulsado por la actividad humana, especialmente la emisión de gases de efecto invernadero, es el principal culpable de estos aumentos de temperatura. La quema de combustibles fósiles, la deforestación, los procesos industriales y las prácticas agrícolas han llevado a la acumulación de dióxido de carbono y metano en la atmósfera. Esta acumulación crea un efecto invernadero, atrapando el calor y causando un aumento constante en la temperatura promedio del planeta.

El cambio climático no solo incrementa las temperaturas, sino que también altera los patrones climáticos tradicionales, llevando a olas de calor más frecuentes e intensas, sequías prolongadas y otros eventos climáticos extremos. A medida que las temperaturas suben, fenómenos como el derretimiento de los casquetes polares y el aumento de la evaporación intensifican aún más el calentamiento, creando un ciclo de retroalimentación que agrava los impactos climáticos.

ANÁLISIS Y COMPARACIONES GLOBALES

Un análisis realizado por Carbon Brief, una publicación del Reino Unido centrada en el cambio climático, indicó que casi el 40% de la Tierra registró sus temperaturas diarias más altas entre 2013 y 2023, incluyendo lugares en la Antártida. Aunque el calentamiento en India es menos pronunciado que el promedio global, las olas de calor en el país están volviéndose cada vez más severas.

En abril de 2024, la temperatura media mensual global alcanzó un nuevo récord por undécimo mes consecutivo, según el Servicio de Cambio Climático de Copernicus de la Unión Europea. El periodo de mayo de 2023 a abril de 2024 fue el más cálido registrado, aproximadamente 1.61 grados Celsius por encima del promedio preindustrial (1850-1900). Sin embargo, el calentamiento en India ha sido de unos 0.7 grados Celsius desde 1900, significativamente menor que el aumento de 1.59 grados Celsius en las temperaturas terrestres globales.

IMPLICACIONES FUTURAS

El aumento de las temperaturas en Delhi y el norte de India parecen anómalos en comparación con las temperaturas normales basadas en los promedios de 1981-2010. De cara al futuro, es probable que las temperaturas superiores a los 45 grados Celsius se conviertan en la norma, y que las lecturas de 50 grados Celsius ya no sean inusuales.

Esta tendencia alarmante subraya la urgencia de tomar medidas significativas contra el cambio climático. Es crucial que los gobiernos y las instituciones internacionales intensifiquen sus esfuerzos para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y mitigar los efectos del cambio climático.

ACCIONES NECESARIAS

Es necesario un compromiso global para adoptar políticas verdes que aborden las causas fundamentales del cambio climático. La implementación de tecnologías limpias, la promoción de energías renovables y la adopción de prácticas sostenibles en todos los sectores económicos son pasos vitales para proteger nuestro planeta y garantizar un futuro habitable para las generaciones venideras.

La comunidad internacional debe reconocer la gravedad de la situación y actuar con determinación y urgencia. Los eventos climáticos extremos que estamos presenciando no son meras anomalías, sino señales claras de un sistema climático en crisis. Si no se toman medidas drásticas ahora, las consecuencias serán cada vez más severas y difíciles de revertir.

En conclusión, las olas de calor récord en Delhi y en otras partes del mundo son una llamada de atención para todos nosotros. Debemos actuar juntos para enfrentar el desafío del cambio climático y asegurar un futuro sostenible para nuestro planeta.

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