Carmen Calvo, vicepresidenta primera, ha afeado este miércoles en el Congreso a la portavoz del PP, Cuca Gamarra, que reclame una mayor protección social en la prórroga de los ERTE, a partir del próximo 30 de septiembre, pero que a la vez defienda bajar impuestos: «Resulta absolutamente ridículo y contradictorio», ha dicho.

Durante la sesión de control al Gobierno celebrada este miércoles en la Cámara Baja, Gamarra ha preguntado a Calvo la razón por la que en esta prórroga el Gobierno plantea prorrogar los ERTEs «discriminando» sectores o en función de la solvencia de la empresa, y le ha acusado de «recortar derechos sociales» y diferenciar «trabajadores de primera y de segunda».

«¿Qué culpa tiene un trabajador de un sector que ahora el Gobierno considera de bajo nivel añadido, o de una empresa poco solvente?», ha preguntado la portavoz del PP, reclamando la suspensión de impuestos y tasas, ayudas a los comercios para sus alquileres, y eximir a los autónomos del pago de su cuota cuando no tiene ingresos.

«Lo ha vuelto a hacer: ‘Bajen impuestos’, es lo que dicen ustedes, ‘pero suban gasto'», ha replicado Calvo, espetando que «resulta absolutamente ridículo y contradictorio» pensar «que se puede bajar impuestos y sostener la protección social» y que en el PP «vuelvan a colocar eso en el debate público».

«Necesitamos una fiscalidad justa para sostener el Estado de Bienestar que destrozan en cuanto tocan una institución y la gobiernan», ha apostillado la vicepresidenta de Relaciones con las Cortes y Memoria Democrática, que ha esgrimido un endeudamiento de 35.000 millones de euros para sostener el sistema de protección de los ERTE «y que 3,5 millones de trabajadores no vayan al paro». «Esto es lo único contundente en un debate de protección social», ha asegurado.

En su turno de palabra, la portavoz de los ‘populares’ en el Congreso ha criticado al Gobierno que, a una semana del agotamiento de este sistema de protección «que ha permitido sobrevivir a miles de empresas y trabajadores», estos «no saben qué va a pasar», por lo que ha lamentado que «el Gobierno es pura confusión».

Se ha preguntado por qué sectores como el del transporte sí se contemplan en la prórroga, pero otros como los del comercio, la restauración o la cultura, no, lamentando que esta discrecionalidad puede dejar a ocho de cada diez trabajadores afectados fuera de la prórroga.