La vicepresidenta del Gobierno, Carmen Calvo, ha afirmado este jueves que en las próximas elecciones se presentan «muchas siglas» pero se plantean «dos rumbos»: uno «coherente con cuarenta años de democracia alejándonos de la negrura del franquismo» y otro que supondrá volver «a la casilla de salida».

Así lo ha declarado en el mitin con el que ha arrancado la campaña del PSOE para las elecciones generales en la capital, en un acto en el que han intervenido el candidato socialista a la Presidencia de la Comunidad de Madrid, Ángel Gabilondo; la presidenta del partido, Cristina Narbona; y el secretario general del PSOE-M, José Manuel Franco.

También estaba prevista la participación del candidato socialista a la Alcaldía de la capital, José Vicente ‘Pepu’ Hernández, pero no ha podido asistir al evento organizado en el Centro Cultural Orcasur por un problema de salud, según ha dicho Franco.

Calvo ha sostenido que «nos tenemos que seguir respetando todos», máxime en «un país con diversidad territorial que sigue siendo un solo estado», y ha agregado que «el que no sepa administrar la diversidad no va a poder vivir en este siglo XXI».

A su vez, ha defendido que en apenas unos meses de Gobierno el PSOE ha dado «un giro completo a la política española», reivindicándose frente a una derecha que estaba «no sólo llena de corrupción sino completamente despendolada (…) pasando olímpicamente de los problemas de este país».

Y considera que se ha demostrado, asimismo, que el PSOE representa a «la izquierda de gobierno» con capacidad para acometer cambios de calado, porque «no hay nada más transformador que tener el poder».

Por ello, apuesta por hacer una campaña «respetuosa y limpia», en la que el PSOE no necesitará «navajas cortas, insultos rápidos, ni entelequias extrañas», porque cree que con contar lo que ha hecho en el Gobierno hará falta «poco más».

La vicepresidenta ha afirmado que «la vida protege a los valientes» y ha puesto como ejemplo de ello al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de quien ha dicho: «Sabía a dónde iba cuando puso la moción de censura y la vida le ha abierto paso».

«No hay un solo rincón de España en el que no haya un hombre o una mujer empezando a levantar la bandera del PSOE», ha proclamado la vicepresidenta, convencida de que la ciudadanía «vuelve a mirar con esperanza y con crédito» al socialismo, que representa «una gran oportunidad» y «sobre todo, una posición ética».

Ha reprobado, asimismo, que «a rebufo de la ultraderecha» se cuestione lo que es la violencia machista, pero a modo de contrapartida ha celebrado que España se haya convertido, junto a Portugal, en «el bastión de la socialdemocracia europea».

Por último, ha censurado a «los que hablan de constitucionalismo todo el día como si fuera patrimonio suyo» ignorando los «galones» del socialismo y sus «muertos en las cunetas» para reivindicarlo.