Durante 15 días en el mes de agosto se organiza un campamento de verano en la sierra de Madrid para niños y jóvenes de entre 7 y 21 años. Uno de muchos que se realizan a lo largo de la geografía española en verano, pero hay una diferencia: visten pantalón mimetizado, camiseta verde oliva y chambergo, se llaman cadetes, se dividen en secciones a las órdenes de un oficial y se saludan militarmente. Por supuesto, todos portan su correspondiente mascarilla con la bandera de España.

La mayoría de los monitores son veteranos militares o guardias civiles y la mayor parte de los inscritos aspira a serlo. Enseñan a los jóvenes a formar, desfilar, hacer orden cerrado, prestar primeros auxilios y orientarse en el campo. Y también defensa personal y tiro con armas cortas y largas, combate urbano y en espacio abierto.

Usan armas de airsoft que disparan bolas de plástico. Pero no son inofensivas. Un impacto en un ojo puede causar lesiones irreversibles, Es obligatorio el uso de protección ocular y facial, protección dental y protección del cuerpo. En España está prohibido su uso para menores de 14 años.

Este campamento militar sigue una moda iniciada en Estados Unidos, donde muchos no utilizan armas simuladas sino reales, con instructores de la Asociación Nacional del Rifle, quienes se consideran guardianes de las libertades constitucionales, de la excepcionalidad americana y que conecta con ese americano conservador.

No existe control sobre su labor pedagógica, pues se considera que solo realizan actividades de ocio sin valor educativo, aunque su director subraya a El País que una de sus principales tareas es la “formación en valores”.

Uno de estos valores, por supuesto, es el patriotismo. El campamento se llama Don Pelayo y su escudo es la silueta del mítico caudillo de la Reconquista cruzada por una pala de zapadores y un HK, el fusil de las Fuerzas Armadas españolas, sobre la bandera nacional. Niegan la relación política con la extrema derecha a El País, pero Gema, la coordinadora, se presentó en las municipales del año pasado candidata por Vox.