Tan solo dos semanas después de confirmar su candidatura y a 42 días de las elecciones vascas del 5 de abril, Pablo Casado comunicó este domingo a Alfonso Alonso, líder del partido en Euskadi, que había decidido sustituirlo por Carlos Iturgaiz.

Iturgaiz fue presidente del PP Vasco entre 1996 y 2004 y abandonó la política en 2019 porque Pablo Casado lo colocó en el puesto 17 de las listas al Parlamento Europeo. Teodoro García Egea, secretario general del PP, lo presenta ahora como “el referente” que necesita el electorado vasco “para generar ilusión”.

Iturgaiz vuelve a la política ilusionado con la propuesta de Casado de liderar como candidato a lehendakari la coalición PP+Cs, tal y como declaraba en redes sociales.

Casado se aleja aún más de la moderación

La distancia entre Casado y Alonso, que apoyó a Soraya Sáenz de Santamaría en las primarias y pertenece al sector moderado del partido, era demasiado grande. Al líder del Partido Popular últimamente le gustan más los extremos que la moderación, con un claro acercamiento a Vox y a su pensamiento tras los acuerdos logrados en Andalucía o Madrid, y la elección de Iturgaiz es una muestra de ello.

Un ejemplo de lo que es el nuevo barón del PP en Euskadi puede verse en sus redes sociales, concretamente en Twitter. Iturgaiz mostraba hace un par de años su indignación por los pitos al himno de España durante la final de la Copa del Rey en el estadio Vicente Calderón con unas formas realmente alejadas de lo que podría esperarse de un representante político.

«Yo también quiero ejercer mi libertad de expresión para decir a todos los que han pitado el himno nacional de España que son unos hijos de puta», tuiteó Iturgaiz.

El comentario generaba polémica en la red social. Algunos manifestaban que «defenderemos tu derecho a poder expresarte libremente, incluso para ser un mal educado» y otros consideraban que «una de las grandes desgracias de España, además de muchas otras, es que hay haya tantos impresentables».