El príncipe, publicado póstumamente en 1531, es un tratado de doctrina política escrito por Nicolás Maquiavelo. El texto está dirigido a Lorenzo de Médici, conocido como ‘el Magnífico’, a quien Maquiavelo explica cómo actuar y qué hacer para unificar a Italia y sacarla de la crisis en que se encuentra.


LO BÁSICO

Biografía de Nicolás Maquiavelo

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Nicolás maquiavelo: El príncipe y su aportación a la política moderna


Expone Maquiavelo en El príncipe que además de principados nuevos y hereditarios, existen también lo que él autor denomina mixtos, lo que en realidad son nuevos también, pero, pero que se anexan a un principado antiguo.

Señala Maquiavelo en el libro las dificultades a los que se enfrenta el príncipe que asume el reinado de un principado nuevo, que implica tratos diferentes, acordes con las circunstancias políticas que intervinieron en su adquisición:

«Estas mismas dificultades nacen de las variaciones que ocurren naturalmente en los principados nuevos; porque, si al principio los vasallos se prestan con gusto a mudar de señores, creyendo que el cambio es ganancioso, y, llevados de esta opinión, toman las armas contra aquel que los gobierna, suelen engañarse, y no tardar luego en reconocer que su situación empeora cada día, siendo muchas veces los males que experimentan consecuencia necesaria de la mudanza». 

Avisa sobre la importancia de imponerse al grupo de poder anterior, de sofocar rebeliones y de manejar la política interna con cautela y eficacia.

«Este príncipe tiene por enemigos a todos aquellos que ha perjudicado con la ocupación del señorío, y no puede conservar en su amistad a los que le han colocado en él; porque ni puede llenar las esperanzas que tenían concebidas, ni valerse abiertamente de medios violentos contra aquellos mismos a quienes debe estar reconocido; puesto que un príncipe aunque tenga fuerzas, necesita del favor y benevolencia de los habitantes para entrar y mantenerse en el país adquirido».

Asevera que también se encontrará otro tipo de dificultades, como puede ser la lengua, las costumbres o las inclinaciones. Sugiere que para conservar el nuevo país, hace falta «tanta fortuna como habilidad y prudencia». Asimismo, señala que uno de los arbitrios más eficaces y preferibles con que el nuevo soberano hará más durable y segura la posesión de los estados, «será fijar en ellos su residencia».

Maquiavelo señala que otro modo de conservar el país, es asentar a súbditos antiguos en nuevas posiciones:

«Será otro modo excelente enviar colonias de súbditos antiguos a una o dos plazas, que seran como la llave del país conquistado: medida indispensable, a no mantener allí un número crecido de tropas».

Indica, asimismo, que es necesario guardarse las espaldas y vigilar en todo momento al estado vecino.

Debe también el nuevo soberano de un estado distante, y diferente del suyo, constituirse en defensor y jefe de los príncipes vecinos más endebles, estudiar cómo ha de debilitar al estado vecino que sea más poderoso; impidiendo sobre todo que ponga allí los pies cualquier extranjero que tenga tanto poder como él; porque sucederá a las veces que llamen a alguno los mismos descontentos, o por miedo, o por ambición

Maquiavelo enfatiza que uno debe tener en cuenta no solo los problemas actuales sino también los futuros y avisa, señalando que el deseo de adquirir es natural, pero son necesarios los medios para hacerlo:

Es tan natural como común el deseo de adquirir, y los hombres más bien son alabados que reprendidos cuando pueden contentarlo; pero aquel que solo tiene deseos y carece de medios para adquirir, es un ignorante y digno de desprecio.

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El príncipe. Análisis por capítulos

Capítulo I: las repúblicas y los principados 

Capítulo II: principados hereditarios

Capítulo III: principados mixtos