La escasez de viviendas en Estados Unidos está llegando a extremos preocupantes y Brownstone Shared Housing parece que ha encontrado la forma de sacar partido de ello ofreciendo como solución para estudiantes o personas con trabajos temporales cápsulas para dormir por 800 euros al mes, para que hasta 14 personas vivan en una sola casa.

En su sitio web, la compañía afirma que las diminutas cápsulas son «el futuro de la vivienda compartida», alardeando de que cada una cuenta con «un 40% más de espacio que las literas». Tal y como señala Magnet, es una celda de cárcel muy cara, aunque con WiFi y enchufes eléctricos.

Las casas, que albergan hasta 14 personas, cuentan con dos baños, una cocina y bastantes espacios comunes y los residentes de la casa obtienen servicios públicos, Internet y un espacio para trabajar desde casa y acceso a una cápsula para dormir de 2 metros y medio, con iluminación eléctrica, cargador para aparatos eléctricos, un escritorio plegable y un ventilador.

Las cápsulas se apilan de dos en dos y tienen cortinas que se cierran para tener privacidad. Además todas las cápsulas están metidas en 2 habitaciones y el resto de habitaciones adicionales se utiliza como áreas de trabajo o descanso.

Cápsulas para dormir por 800 euros, ¿la solución a la escasez de viviendas en EEUU? / Imagen: Web Brownstone
Cápsulas para dormir por 800 euros, ¿la solución a la escasez de viviendas en EEUU? / Imagen: Web Brownston

Estilo de vida inhumano

Este estilo de vida ha sido calificado por usuarios del foro Antiwork de Reddit como inhumano y los han comparado con apartamentos de Tokio. Por otra parte, al no haber viviendas asequibles disponibles para la gran mayoría de los hogares de bajos ingresos en el Área de la Bahía, los usuarios cuestionan que las cápsulas diminutas sean una gran solución.

James Stallworth, uno de los dos fundadores de la compañía, ha hablado de su propia experiencia con viviendas precarias en el Área de la Bahía, en donde en la misma casa había más de 20 camas, seis u ocho juntas en una habitación, solo literas de Ikea y el propietario le cobraba a cada residente 1.000 euros al mes.
Esto inspiró a Stallworth a crear una mejor opción de alquiler a corto plazo. Su objetivo con Brownstone es «preservar la humanidad, la comodidad y la privacidad» de sus ocupantes.
Además, la compañía no realiza verificaciones de crédito tradicionales de sus ocupantes, sino que sólo miran los antecedentes para asegurarse de que un inquilino pueda vivir con otros. No hay depósito de fianza y los ocupantes actuales tienen entre 20 y 30 años y son personas con trabajos temporales o que acaban de empezar sus carreras.

La empresa quiere expandir el concepto de vivienda a otras ciudades como Nueva York y ya se han interesado por ellas 400 personas ya que los costes de la vivienda se han disparado.

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