Los eurodiputados de Izquierda Unida Sira Rego y Manu Pineda han solicitado este jueves a la Comisión Europea que aclare si la exención del Impuesto sobre Bienes Inmuebles (IBI) del que goza la Iglesia Católica en España y la donación por un valor de 20 millones de euros a la cadena ultraconservadora Trece TV suponen ayudas prohibidas por la legislación europea.

IU traslada estas cuestiones en dos preguntas parlamentarias. La primera de ellas -sobre las donaciones a Trece TV- hace referencia al informe del Tribunal de Cuentas de España (TC) que el pasado mes de julio advirtió que los 20 millones de euros que la Iglesia dio a la cadena de televisión, gracias al dinero que recibe de la declaración de la renta, pueden ser consideradas ayudas de Estado prohibidas por la Unión Europea.

El TC explica que “debe destacarse que, en las memorias de 2016 y 2017 se señala que se han realizado aportaciones de fondos propios a una entidad mercantil controlada por la Iglesia por importe de 20 millones de euros procedentes de la asignación tributaria, que podría ser objeto de análisis por órganos competentes en ello”. Y a continuación, abre la posibilidad de que haya una investigación para comprobar que “respeta lo dispuesto en el artículo 107 del TFUE, teniendo en cuenta los requisitos establecidos en la sentencia C-74/16 y en la Comunicación 2016/C262/01”.

En febrero de este año Rego y Pineda junto con los eurodiputados y eurodiputadas de Unidas Podemos pidieron a la Comisión que explicara su posición sobre estas ayudas y la vicepresidenta Margrethe Vestager contestó que hasta que el TC no hiciera público su informe definitivo no se podría estudiar el caso. Los eurodiputados de IU creen que el documento final hecho público en julio prueba la irregularidad de las donaciones.

Sobre ello se ha pronunciado el economista Carlos Sánchez Mato en Twitter, que, citando la noticia, ha comentado que «Trece TV, la cadena de la Iglesia que cada día vomita odio, recibió 20 millones del IRPF». Ha añadido que «son ayudas de Estado como una catedral y están prohibidas por la UE».