La periodista Carmen Romero, colaboradora del medio alternativo Nueva Revolución, ha publicado un afilado tuit en su cuenta en la red social haciendo referencia a la polémica promoción de un informe pagado por el ex asesor de Trump y Vox, Steve Bannon, en el programa Cuarto Milenio, de Cuatro.

«El único fantasma real de Cuarto Milenio es Iker Jiménez», escribía Romero, haciendo referencia al famoso presentador del programa, que como ya vaticinaba el periodista Pedro Vallín, ha caído en una deriva protofascista de la que le va a ser muy difícil salir.

Jiménez entrevistó en su programa a Li-Meng Yan, una viróloga e investigadora china del COVID-19, supuestamente, en la Universidad de Hong Kong, y que posteriormente abandonó la ciudad para ir a los Estados Unidos. El informe que promociona la viróloga señala que el gobierno chino, en connivencia con la Organización Mundial de la Salud, sabían de la transmisión de persona a persona de COVID-19 mucho antes de que se informara.

Ni una sola prueba

Las acusaciones de Li-Meng Yan contra las mencionadas partes no han sido nunca corroboradas con pruebas, ya que sus trabajos no se han publicado en ninguna revista científica acreditada, y su participación en la investigación relacionada con COVID-19 ha sido negada categóricamente por la Universidad de Hong Kong, donde trabajaba.

La viróloga señaló en el programa que el coronavirus es un «arma biológica sin restricciones» y fue creado en laboratorio, «para atacar directamente al ser humano». Que su origen natural «no se sostiene» aunque «puede suceder» y que aunque en efecto su base es un virus de murciélago, luego fue modificado.

Bannon en la sombra

El informe sobre el que la doctora realiza su denuncia ha sido financiado por la Rule of Law Society, organización dirigida por el ideólogo de extrema derecha Steve Bannon, artífice de la campaña electoral de Donald Trump en 2016 y asesor de Vox (entre otros partidos de extrema derecha europeos), que en la actualidad está detenido por fraude.

Si saliese adelante este informe, daría alas a las cuatro demandas que existen en Estados Unidos contra china, además de exonerar de responsabilidad al Presidente norteamericano de la gestión de la pandemia con cientos de miles de muertes a sus espaldas.