Juan Carlos Senent

Hola Ekai, no te conocía, pero me uno al dolor de mucha gente contra esta sociedad enferma que permite sin despeinarse, que pasen cosas como lo que te ha pasado a ti.

Para quien no sepa quien era Ekai, era un chico transexual de 16 años. La mañana del 15 de febrero, el Whatsapp de la asociación Chrysallis (de padres de niños y niñas transexuales) recibió la horrible noticia de que su madre, Ana, había encontrado a su hijo muerto.

Ekai se había suicidado

Estoy seguro, Ekai, que tus padres, Ana y Elaxar, han luchado cada día porque fueras feliz y vivieras de acuerdo con tu identidad de género. Que vivieras siendo quien eras. Me uno a su dolor y desde aquí, si lo leen, les doy mi más sentido y sincero pésame y les pido perdón. Perdón en nombre de esta sociedad en la que vivimos que sigue sin aceptar la diversidad sexual y de género.

Me pregunto Ekai qué más tiene que pasar para que empecemos para aceptar la diversidad, para fomentar la igualdad real, y para hacer que este mundo sea un lugar seguro para los homosexuales, lesbianas, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales. Tú, Ekai, con dieciséis añitos, con toda la vida por delante, te has quitado la vida. Además lo has hecho, justo en este momento.

En este momento en el que el Partido Popular, con alevosía y nocturnidad, ha presentado una enmienda a la totalidad de la Ley contra la discriminación por orientación sexual, identidad o expresión de género y características sexuales, y de igualdad social de lesbianas, gais, bisexuales, transexuales, transgénero e intersexuales, promovida por la Federación Estatal LGTB (FELGTB), compuesta por más de 44 organizaciones. Increíble, el Partido Popular presentando su propia Ley LGTBI, pensé, ¡se han vuelto defensores del colectivo LGTBI!, pero el sueño se acabo rápido, Ekai. Esto olía a mierda. Su ley tiene 33 artículos, la ley original tiene 99 artículos. Vamos, que la han hecho en una tarde estos señores. Pese a la parafernalia, que les ha dado tiempo a poner, no aporta nada nuevo. Pero qué íbamos a esperar del partido político que presentó un recurso de inconstitucionalidad sobre el matrimonio igualitario y que este año, engañando al colectivo LGTBI, ha sido el primero que el Partido Popular ha estado en la Manifestación Estatal del Orgullo. Qué nos íbamos a esperar, Ekai, del partido político que declaró de utilidad pública a una asociación como “Hazte Oír”, que gasta sus energías y la subvención que recibe del dinero de todos los españoles en una sola cosa: odiar.

Según las informaciones que al respecto de la enmienda a la totalidad han salido a la luz, el Partido Popular se ha olvidado de vosotros, Ekai, de los niños y niñas transexuales. De los adolescentes que como tú tienen que pasar un infierno. Se han olvidado de los más desfavorecidos, de los indefensos, de los que más ayuda necesitáis para poder vivir de acuerdo con vuestra identidad de género. Y, ¿sabes por qué se han olvidado de vosotros, Ekai? Por su propio egoísmo político. Se han olvidado de los niños y niñas transexuales por los del autobús de la vergüenza, por los de “los niños tienen pene”. Dicen ser católicos, pero yo me río, Ekai. Y voy decirlo, aunque sea políticamente incorrecto, pero ahora no estamos para callarnos, hay culpables morales de que tú hayas tomado la decisión de quitarte la vida Ekai. Entre ellos están Hazte Oir y el Partido Popular. Da la casualidad de que también se han olvidado en su ley de despatologizar la transexualidad. Vaya, resulta que para el partido que nos gobierna vosotros no sois más que enfermos y no os dejan ser como sois, por eso, también se han olvidado de la autodeterminación del género. Y de tantas otras cosas. Tienen amnesia los que odian. 

Espero que tu suicidio, que tu muerte, agite sus conciencias. Y que se vayan a confesar a su dios. El mío es uno que acepta a todos por igual. No les desearía encontrar a sus hijos muertos en su habitación por haberse suicidado. No se lo desearía, porque yo sí que soy un verdadero cristiano. Ahora, yo sé Ekai que te habrán abierto las puertas del cielo de par en par. Descansa en paz, pequeño. Mientras, aquí, en este mundo podrido te aseguro, por la parte de que me toca, que voy a hacer todo lo que esté en mi mano, aunque sea poco, para hacer de este mundo un sitio seguro para nosotros. Todo lo que esté en mi mano para que el respeto a la diversidad sexual y de género, y la igualdad con independencia del la orientación sexual y la identidad de género sean una realidad en nuestra sociedad. Porque yo no quiero dejar un mundo así para mis hijos. No dejemos que tu muerte caiga en el olvido. Yo he tenido fácil ser quien soy, para mi fortuna, pero hay muchas personas que no lo han tenido tan fácil. Tú estás entre ellas, Ekai. No quiero volver a tener que hacer esto, no quiero volver a tener que sentirme en la necesidad de tener que escribir una carta abierta a ninguna niña, ni a ningún niño transexual. Quiero un mundo en el que los transexuales, los transgéneros, los homosexuales, las lesbianas, los intersexuales, los bisexuales, podamos vivir en libertad, en igualdad y en paz con nosotros mismos. En el que todos podamos ser, y ser iguales. No queremos más que ser iguales, que se nos respete, como a todos los demás, pero algunos, Ekai, todavía no lo entienden.  

Ekai, gogoan zaitugu. 

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