Pertenezco a esa parte de la población, cuyo trabajo no se ve afectado por las medidas de confinamiento del Gobierno Español, y que no puede hacer teletrabajo. Trabajo en el sector de la construcción, en concreto haciendo instalaciones eléctricas, y el gobierno ha decidido, al igual que en otros muchos sectores, que nuestro trabajo se puede seguir realizando con relativa normalidad.

Esto quiere decir que, aunque se nos pide que llevemos cuidado para no contagiarnos, podemos circular para ir a nuestro lugar de trabajo, permanecer en el mismo tocando lo que tengamos que tocar, y convivir con compañeros, clientes o proveedores. Y después, tras nuestra jornada laboral, volver a casa con nuestras familias rezando y suplicando al cielo no habernos contagiado.

No obligar a parar a las empresas que no nos dedicamos a servicios esenciales (os aseguro que continuar una obra no lo es), responde únicamente a una razón, y es que todas estas empresas no nos podamos acoger a las ayudas del estado, porque en teoría no nos vamos a ver afectadas por esta crisis. En el decreto aprobado el otro día no se nos puede considerar “empresas que hayamos tenido que cerrar por causa de fuerza mayor”, y por tanto no podemos acogernos a las ayudas tal y como las están planteando (mi caso es una empresa, pero pasa igual con miles de autónomos).

El problema es que ese ahorro económico para el estado va a costar, lamentablemente, miles de vidas humanas, muchas de ellas de mi entorno o del tuyo. En Italia han decidido hoy, 22 de marzo, el cierre de todas las actividades no esenciales, cuando las cifras de muertos superan allí los 600 casos diarios (casi 800 ayer) y ojo, cada uno de esos casos es padre, abuelo, hermano, amigo, o esposo de alguien. 800 en un solo día.
En China también lo hicieron.

¿Hasta cuándo va a esperar el Gobierno Español? ¿Cuántas vidas humanas se tienen que perder al día para que se decida parar toda actividad económica no imprescindible? Con el sistema de salud a punto de colapsar ¿de verdad no les parece urgente frenar todo posible contagio de la población, que pueda ser evitable?

Yo era un pequeño empresario en la crisis del 2008 y sé, por aquella experiencia, que las pequeñas empresas ya estamos condenadas. Me explico: algunas de estas empresas tenemos una solvencia relativa, y podríamos aguantar el envite de estar un par de meses sin currar, haciéndonos cargo de las cargas de personal, y salir adelante después, si esto siguiera igual que antes. Pero lamentablemente esto no va a seguir igual que antes. La herida económica va a ser grande y el trabajo va a reducirse. Las grandes empresas tendrán que recuperarse de los daños e invertirán menos y las pequeñas empresas, que vivimos de dar servicio a las grandes, tarde o temprano empezaremos a notar menos trabajo, impagos, etc. hasta que consumamos nuestros recursos. Ocurrió igual en 2008. La crisis no empezó en las pequeñas empresas sino en los grandes inversores, pero los que sufrimos un golpe más duro fuimos los obreros, los autónomos y las pequeñas empresas.

Todo el daño sufrido por las grandes empresas acabará repercutiendo inevitablemente en la economía de las empresas más pequeñas. Por eso, sabiendo que la crisis es inevitable para todos nosotros, al menos no nos hagáis jugarnos nuestra vida y la de nuestras familias (y por extensión la de miles de familias ya que la expansión del virus es exponencial). Si realmente queréis frenar el virus cuanto antes, parad las fuentes de contagio en seco.

Duele escuchar al presidente pedir a la gente que se quede en casa, pero mandando mañana a trabajar a electricistas, fontaneros, albañiles, trabajadores de almacenes no minoristas, transportistas de materiales de construcción, trabajadores de fábricas… Miles de personas con miles de familiares.

Duele escucharle decir que las medidas impuestas ya son suficientemente duras. No. Lo duro no es quedarse en casa y aburrirse o desquiciarse. Lo duro es salir y contagiarse o ver como se contagian tus seres queridos. No es verdad que no paren la actividad porque consideren suficientemente duro lo que ya han paralizado. No paralizan la actividad no esencial simplemente porque costaría mucho dinero en ayudas públicas. Vidas a cambio de dinero.

Mientras el gobierno no dictamine que esas actividades tienen que parar obligatoriamente, no nos queda otro remedio que seguir yendo a trabajar.
Si eres trabajador te ves obligado a ir, porque temes por tu puesto de trabajo. Necesitas cobrar algún tipo de salario a fin de mes y tu empresa no hace ningún ERTE, y a ti no te queda opción ni a paro si te vas voluntariamente. Y si eres empresario, te ves en el dilema de que si decides parar la actividad tú, por pura responsabilidad, no tienes derecho a las ayudas para intentar salir a flote de esta crisis.

No es verdad que la idea sea “no dejar a nadie atrás”. Nos están dejando atrás a nosotros y a nuestras familias, además de que manteniendo toda esa actividad laboral es inviable frenar el virus (sirvan como ejemplo las imágenes del lunes pasado en los transportes públicos de gente yendo a trabajar).

Por favor. Dejad que nos quedemos en casa. Parad esto.