Pablo Casado ha acusado este viernes a Pedro Sánchez de cometer «un acto de traición a España» tras su reunión con el presidente de la Generalitat, Quim Torra.

A su entender, el diálogo que plantea es la negociación de «cuándo y cómo se rompe la soberanía nacional». Por todo ello, ha solicitado la comparecencia «urgente» del jefe del Ejecutivo ante el Pleno del Congreso para dar cuenta de lo que está «haciendo con España a oscuras».

«Intentaron disfrazar como una apelación al diálogo algo que es la ruptura de la máxima expresión del diálogo, que es la Constitución, pero lo que ayer se inició no fue un diálogo sino que se inició la negociación de la ruptura de la soberanía nacional», ha enfatizado en un acto en Palma de Mallorca de presentación de los candidatos del PP a las autonómicas.

Casado ha señalado que el «bucle» que se vive con Cataluña llegó este jueves a su «más penosa expresión» en la reunión entre Sánchez y Torra, con un «protocolo de cumbre bilateral» en el que el presidente del Gobierno fue recibido en Barcelona como «jefe de un Estado extranjero».

El presidente del PP ha indicado que ese encuentro con la «liturgia de una cumbre bilateral» incluyó además la «humillación de hacerlo público y patente» al posar en una foto conjunta. «Al final lo que parecía era una cumbre entre dos gobiernos distintos», ha exclamado, para añadir que hasta la prensa habla de «traición», «vergüenza» o «ignominia».

Eso sí, ha asegurado que «lo más preocupante» es que lo ocurrido es «un punto de partida». «Después de lo de ayer, el centro de mando del independentismo catalán ya está en el Palacio de la Moncloa», ha aseverado.

Aparte de «la liturgia y las imágenes», Casado ha destacado que lo que se produjo en Barcelona este jueves fue una «declaración de reconocimiento de que se ha optado por la traición a la nación española oculta en una supuesta negociación de competencias bilaterales» entre dos órganos administrativos que «no son equivalentes».

«Un acto de negociación con quien tiene secuestrado a los catalanes es un acto repugnante de por sí, pero si lo protagoniza un Gobierno es un acto de traición a España», ha afirmado rotundo el presidente de los ‘populares’.