Semana negra para Pablo Casado. El presidente del Partido Popular arrancó la semana lanzando el órdago de dejar a Pedro Sánchez solo en la votación de la prórroga de estado de alarma, no pudo demostrar a mediados de semana si quiera si iba de farol porque cuando pisó el hemiciclo para intervenir en el debate, los socialistas ya no necesitaban los votos del PP; y la remata elogiando la gestión de Isabel Díaz Ayuso, cuya semana también ha sido de infarto.

Ayuso ha sido la cara de la mala gestión de esta crisis sanitaria. Las malas decisiones la han acompañado todo el viaje. Una de las últimas ha sido el cierre del hospital de campaña de Ifema. La presidenta de la Comunidad de Madrid invitó a todos los diputados de la Asamblea y a consejeros del Ayuntamiento de la capital, además de a su Gobierno y altos cargos. Todo sin guardar las mínimas distancias de seguridad exigidas.

La presidenta de la Comunidad de Madrid se animó incluso a repartir bocadillos de calamares tras una barra y, tanto ella como José Luis Martínez-Almeida pidieron disculpas, pero la presidenta de la región optó además por culpar a Podemos, diciendo que fueron ellos los que invitaron a grupos médicos, y a los médicos y personal, diciendo que cuando llegó “había un tumulto de sanitarios, bomberos, protección civil…».

Asimismo, también la ha acompañado la polémica de los menús de Telepizza y Rodilla a los niños vulnerables. Ayuso llegó a defender estos alimentos recurriendo a argumentos tales como que a los menores les encanta la pizza.

La última polémica ha sido este jueves, cuando la directora general de Salud, Yolanda Fuentes, dimitió por discrepancias con Ayuso sobre la celeridad con la que quería solicitar el pase a la fase 1. La presidenta regional dice que el territorio está preparado, pero la científica lo niega, quedando demostrado tras salir a la luz un informe entregado por Fuentes a Ayuso días antes de su dimisión.

Y entre todo esto aparece Casado, indicando en una nota de prensa remitida a los medios que considera que la presidenta de la Comunidad de Madrid está acertando en cómo se hace política: “con cercanía, con transparencia y eficacia”. Lamenta que “no haya nadie al timón” y acusa al Gobierno de pretender que se haga todo desde el confinamiento de manera ilimitada en un “estado más de excepción”.

Señala Casado, además, que lo que hizo Ayuso “es lo que haríamos a nivel nacional”. Toda una terrible falta de crítica del líder del partido mayoritario de la oposición.