En un acto en Ávila, Casado ha llamado la atención sobre que «nadie habla de economía», pero «sí de Franco, de fichar tránsfugas o de llevar armas». «Yo lo que digo es que vamos a bajar los impuestos a todos, yo lo que quiero es que todos, vivan donde vivan, paguen menos impuestos», ha manifestado tras advertir que durante ocho meses de Gobierno socialista «las cifras vuelven a preocupar».

El líder ‘popular’ ha citado el aumento de 126.000 parados en este tiempo, el aumento del déficit público y la deuda pública, así como la reducción de la inversión extrajera y el consumo de los hogares. Entre las medidas de rebaja fiscal se encuentran «suprimir por ley» y «para empezar» el impuesto de sucesiones, donaciones, de patrimonio y de actos jurídicos documentados, y reducir el impuesto de la renta por debajo del 40 por ciento y el Impuesto de Sociedades por debajo del 20 por ciento.

También ha propuesto extender la tarifa plana para los autónomos para dos años, manteniendo la propuesta de que en municipios de menos de 5.000 habitantes se impulse el empleo femenino, el empleo juvenil, pero también a los emprendedores del mundo rural.

«Para que haya empleo en el entorno rural no sólo queremos apostar por el sector primario, el turismo rural o la agroindustria, sino también en el ámbito de nuevas tecnologías con el Plan 300%, de 300 megabytes instalados en el cien por cien de los municipios de España, también en los pequeños», ha defendido.

Casado ha unido las medidas económicas con las referidas al medio rural, para señalar la importancia del transporte urbano e interurbano y la atención sanitaria. «Los consultorios ya sabemos que son mucho más caros, a veces cuatro o cinco veces más», ha apuntado, algo que considera que es «garantía de que cada español decida donde quiere vivir y, sobre todo, la igualdad de sus oportunidades al recibir los mismos servicios viva donde viva».

En este sentido, ha defendido la necesidad de las diputaciones, como en el caso de Ávila, donde «muchos municipios no tienen ni presupuesto ni la capacidad de afrontar los gastos más básicos para el día a día de los vecinos», a la vez que la financiación de las comunidades autónomas, para aquellas como Castilla y León que reclaman mejoras por la dispersión demográfica y despoblación.

«Para fijar población hay que crear empleo, pero también dar buenos servicios sociales y buenas comunicaciones, además de apoyar a las familias para que quien quiera tener hijos cuente con el apoyo de los ayuntamientos, las diputaciones, las autonomías y del gobierno de la nación», ha defendido.

«Mi plan es que los jóvenes que se quieran emancipar tengan facilidades para encontrar una vivienda, que las familias tengan facilidades en escolarización, conciliación, en fiscalidad y en ayudas directas, sobre todo para aquellas que son numerosas o tienen algún problema en su entorno familias», ha apostillado.

Pablo Casado ha avalado al presidente provincial del PP, Carlos García, tras haber sido elegido presidente de la Diputación gracias a la moción de censura contra Jesús Manuel Sánchez Cabrera, que se dio de baja en el partido a comienzo de mes para presentarse a la alcaldía de la capital abulense por otra formación.