En estos términos se ha referido Casado a la polémica despertada en enero, cuando, criticando el modelo educativo asturiano, pidió que los escolares asturianos no estudiasen solo «hórreos y frixuelos». Esta declaración, ha dicho durante un desayuno informativo en Oviedo, fue «una broma de alguien que adora esta tierra». «Al final se entendieron perfectamente las afirmaciones, y la oposición solo puede decir que he hecho una broma», ha subrayado, para después enfatizar que Asturias no puede ser un «ente sin conexión con España, porque España no se entiende sin Asturias».

En cuanto a la situación del asturiano, ha asegurado que se trata de una «polémica artificial», ya que «siempre se ha respetado» y hay una ley que lo protege. Que se defienda la oficialidad, ha dicho, es «un globo sonda innecesario» y un elemento que «intenta dividir a la sociedad».

Entiende el presidente del PP que la cooficialidad del asturiano, no debe salir adelante, ya que se puede respetar la tradición y la cultura sin que ello suponga «un coste o unos trámites administrativos innecesarios».

«No estamos a favor, son debates que no son las prioridades para esta tierra», ha insistido, para después recalcar que el rechazo de la oficialidad es «perfectamente compatible» con el respeto a las tradiciones culturales, la lengua y la historia de Asturias.