El presidente del PP, Pablo Casado, ha reivindicado en un acto en León la importancia del mundo rural. Así, ha asegurado que si llega a presidir el país, se preocupará por las necesidades de la España rural y que sabe cuáles son porque ha crecido allí. «La constitución garantiza la libertad y la igualdad de oportunidades para todos los españoles vivan donde vivan», ha recordado.

Junto al candidato del PP a la presidencia de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, la número uno por León al Congreso, Carmen González y Daniel Lacalle, su principal aseso económico, Casado ha aprovechado para recordar a Ciudadanos que ellos eran quienes «querían cerrar las diputaciones». Por eso, se ha preguntado por qué aquellos partidos «que alardeaban del cosmopolitismo» tienen que «venir a nuestros pueblos a decir a los alcaldes y diputados lo que tienen que hacer».

En la clausura del acto, que ha centrado en la importancia del mundo rural, Casado se ha comprometido a poner en marcha mejoras fiscales y de servicios «para no cerrar pueblos». Su receta para mejorar la vida en los pueblos consiste en una «apuesta por los servicios sociales en el entorno rural», así como «mejorar la fiscalidad» de sus habitantes y dotar a los pequeños municipios con «mejoras tecnológicas».

Además, ha reivindicado la importancia que tienen las personas mayores para la sociedad y la necesidad de que cobren pensiones dignas; algo que asegura «Pedro Sánchez congeló cuando era diputado».

Los conocidos como «viernes sociales» del Gobierno han sido bautizados por Casado como «Black Friday» porque, asegura, son una fórmula usada por el Ejecutivo «para hacer campaña con el dinero de los ciudadanos».

El acto ha terminado con una promesa: «gobernaremos para todos, nos voten o no». También con un llamamiento a no fragmentar el voto para que Sánchez no repita en el cargo porque, según el presidente del PP: «España siempre se empequeñece cuando gobierna la izquierda».