El líder del PP, Pablo Casado, se ha comprometido este martes en Valencia a «cambiar el modelo de financiación autonómica, que está siendo tremendamente lesivo para la Comunidad Valenciana por no reflejar ni el crecimiento demográfico ni las necesidades de esta tierra».

Casado ha hecho estas declaraciones durante su visita a algunas fallas junto a dirigentes locales y regionales de su partido y antes de presenciar la mascletà desde el Ayuntamiento.

«Llevamos toda la legislatura apelando al PSOE para negociar un nuevo modelo. El actual lo aprobó el PSOE, con Ximo Puig como diputado, que no dijo nada. Es muy mal modelo para los valencianos, ya lo dijimos en 2009; es sectario porque se basó en la pretensión de atacar a la Comunidad Valenciana, Murcia, Baleares y Madrid por estar gobernadas por el PP», ha explicado.

También en clave autonómica, Casado ha recordado que su mujer es ilicitana y que cuando escucha hablar valenciano a sus cuñados, suegros o sobrinos cree que «es una riqueza que no ha de ser una barrera de identidad para dividir a los españoles», porque el modelo del PP «es el de la apertura y la libertad».

El líder del PP ha asegurado además que «lo primero» para el PP es «la economía y el empleo, porque solo así se pagan las pensiones, la sanidad y la educación».

En materia de educación, Casado ha vuelto a apostar por un modelo que «permita a las familias elegir la lengua en la que se educan sus hijos» y «no segregue en la selección del profesorado», porque «el valenciano puede ser un mérito, pero no un requisito excluyente; queremos que los mejores vengan a la Comunidad, aunque luego tengan que aprender valenciano».