Un estudio desarrollado por el III barómetro juvenil. Salud y bienestar, elaborado por Fundación FAD Juventud. Basado en 1.500 entrevistas digitales, los resultados revelan que casi la mitad (44,3 %) han tenido ideas suicidas en el último año y que el 56 % reconoce haber sufrido problemas de salud mental, aunque la mitad admite no haber pedido ayuda, por razones económicas (37 %) o por subestimar o quitar importancia a la situación (34 %).

De este modo se constata un realidad en ciernes, que acusan una juventud en la que ocho de cada diez jóvenes creen que su futuro no será mejor que su momento actual.

Entre los jóvenes, hay dos tendencias negativas que van en ascenso, según el informe. La primera es la automedicación: más de la mitad de los consultados (53 %) ha recurrido a fármacos sin prescripción en los últimos meses. Aún peor, el 15 % los consume de manera sistemática, varias veces a la semana. Y la mayoría prefieren psicofármacos.

La segunda tendencia es esa consolidación de las ideas suicidas, ya que el 35 % se le ha pasado por la cabeza al menos una vez quitarse la vida y al 9 %, con frecuencia.

Cabe recordar que en tres semanas de funcionamiento, sus profesionales han atendido a 9.609 personas y detectado 241 casos «en curso».

De este modo el teléfono de prevención del suicidio habilitado por el Ministerio de Sanidad ha atendido a 9.609 personas. Recibe entre 600 y 700 llamadas al día, a las que se les está dedicando una media de entre 15 y 20 minutos.

De las 9.609 personas atendidas, 502 fueron derivadas al 112 —servicios de urgencia—, que gestionan las comunidades autónomas. En total, se identificaron 241 suicidios «en curso».

024: Las llamadas a este número son gratuitas y no quedan registradas

1 Comentario

  1. Es bien sabido que el suicidio en España es la primera causa de muerte no natural, y que aventaja al de muertos por accidentes de tráfico. Pero ¿ a quién le importa esto? El suicidio es el mayor grito de desesperación de un ser humano, una claudicación definitiva a la desesperanza, la expresión definitiva de la derrota existencial de una persona, sea cual sea su edad. Expresa, sin duda, que vivimos en sociedades donde la vida de la gente está llena de extremas carencias emocionales, laborales, económicas, espirituales, y muchas otras, donde el futuro se imagina tan poco prometedor como el presente. Que muchos jóvenes piensen hoy en el suicidio como salida a sus vidas es estremecedor, y debería ser contemplado por el Estado y sus diversos gobiernos como una urgencia nacional. Pero, ay, ¿ les importan los jóvenes, o solo los votos de los jóvenes?

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