José Luis Pérez Añón, que lidera como alcalde el Partido Popular de la localidad y ejerce actualmente de responsable del proyecto cultural para dar a conocer los principales yacimientos prehistóricos de la zona, ha sido partícipe desde su grupo municipal del rechazo a una moción conjunta de PSdeG y BNG para oponerse a la instalación de tres proyectos de la energética en uno de los tramos costeros de mayor valor ambiental y patrimonial de Galicia.

José Luis Pérez Añón, presidente del Parque do Megalitismo da Costa da Morte y actual alcalde de Laxe en un acto público del Partido Popular.

En la moción se solicitaba el rechazo a los proyectos reclamando el apoyo municipal y la defensa de la integridad del área, instando a los técnicos municipales a la elaboración de informes en este sentido dentro del trámite de consultas previo al estudio de impacto ambiental como Administración pública directamente afectada.

El escándalo ha llegado en fechas recientes cuando tres asociaciones de la comarca de Bergantiños han instado a la Fiscalía General del Estado a investigar un caso «de presunta corrupción o tráfico de influencias» en lo referente a las becas educativas con las que la multinacional portuguesa EDP Renováveis, impulsora de los parques eólicos, estarían incentivando al ayuntamiento mientras se tramitan sus proyectos.

Según han informado las asociaciones Petón do Lobo, Cova Crea y Ouriol do Anllóns en un comunicado conjunto, la filial española de la empresa, EDP Renovables, ha presentado en el ayuntamiento laxense un programa de becas escolares denominado «Green Education», nombre que, a juicio de las entidades, en absoluto es coherente con las actuaciones de la empresa.

Esta iniciativa provoca «dudas razonables» para los colectivos, ante el hecho de que el Ayuntamiento de Laxe tiene que informar favorable o desfavorablemente en varios trámites administrativos en los tres expedientes de los parques eólicos que la energética está tramitando ante la Xunta (Soesto, Monte Chan y Pena dos Mouros), que a su juicio implican «una incidencia ambiental severa» y «perjuicios irreversibles» para el patrimonio natural y cultural de la Costa da Morte coruñesa.

UNA RESPUESTA POLÉMICA PARA UN ALCALDE POLÉMICO 

Aunque José Luis Pérez Añón ha negado en declaraciones a Nos Diario que las becas escolares puedan influir en la decisión municipal respecto a los parques eólicos, su postura le ha valido un aluvión de críticas desde entidades como la Rede Galega por un Rural Vivo o la Asociación para a Defensa da Costa da Morte.

Para la Rede Galega por un Rural Vivo, integrada por un conjunto de asociaciones y plataformas de más de 16 ayuntamientos gallegos, la postura de Pérez Añón es algo más que cuestionable, pues el Parque do Megalitismo da Costa da Morte, que como ente tiene supuestamente el objetivo la defensa del patrimonio «debería solicitar la paralización» de nuevos proyectos y «salir en la defensa de la gente y no de la protección del oligopolio eléctrico».

Por su parte, la Asociación en Defensa da Costa da Morte considera que José Luís Pérez Añón debería defender los valores de la zona y no los de EDP Renovables, pues la aceptación del programa de becas de EDP supone, a su juicio «una manera de que la empresa quede bien en Laxe, tenga más facilidades y calle las voces contrarias».

Desde la Rede Galega por un Rural Vivo consideran que la actual situación que atraviesa la Costa da Morte, con más de una veintena de parques eólicos que amenazan el territorio es de auténtica vergüenza y que es urgente y necesario que los encargados de mantener el patrimonio material e inmaterial e la zona «actúen en el camino de las puestas en valor» siendo, sin embargo, la realidad bien distinta dado que «en la Costa da Morte el abandono es la nota dominante», lo que incluye las actuaciones del propio Parque del Megalitismo y de sus responsables y quienes directa o indirectamente se están beneficiando del proyecto.

El grupo denuncia el expolio que se está viviendo actualmente en el rural gallego a nivel patrimonial y ambiental y teme que este pase a convertirse en una suerte de «parque industrial» sin que se tengan en cuenta «las graves consecuencias para su supervivencia, condenándolo a un futuro muy incierto y a una aceleración del despoblamiento».