La Consejería de Fomento y Medio Ambiente de la Junta de Castilla y León ha publicado una aclaración sobre la autorización de controles poblacionales de fauna silvestre cinegética en la que permite la caza de conejos en grupos de cuatro personas como máximo en pleno estado de alarma.

Mientras que el resto de España lleva a cabo enormes limitaciones en la circulación de las personas, que sólo pueden salir de sus domicilios para trabajar, recibir asistencia sanitaria o comprar alimentos, el director general de Patrimonio Natural y Política Forestal, José Ángel Arranz, firmó este documento que libera a los cazadores de esta situación.

Arranz considera que «la protección de las explotaciones agrarias frente a agentes nocivos es parte de la actividad profesional agraria, pero que deberá realizarse bajo unas condiciones que eviten la concentración puntual de personas participantes, contraviniendo las medidas de aislamiento social previstas». 

La Consejería es ampliamente permisiva en la caza menor y autoriza modalidades de una persona en espera, salto o rabo y «modalidades colectivas», incluida la caza con hurón, «restrigiendo el número máximo de participantes a cuatro personas». Eso sí, la Junta «recomienda» el desplazamiento en vehículos de manera individual, guardar la distancia mínima de un metro entre cazadores y desinfectar los coches.

Respecto a especies de caza mayor como ciervo, corzo y jabalí, no se autoriza la caza «en modalidades colectivas» como monterías, ganchos o batidas y sí «las de aguarda o espera».