Esta mañana, sorpresivamente y en medio de una intensa campaña de vacunación, Castilla y León ha dejado compuestos y sin vacuna y miles de personas menores de 65 años a las que había convocado expresamente para ello.

La Comunidad ha decidido suspender la vacunación con Astrazeneca de manera cautelar hasta que se determine finalmente la relación entre esta vacuna y los trombos que se han detectado en una pequeña porción de vacunados.

Las citas que en numerosas localidades de la Comunidad se estaban desarrollando según fechas de nacimiento desde ayer mismo, están siendo suspendidas a toda prisa hoy, y las convocatorias para los próximos días quedan canceladas.

La medida de la Agencia Europea de Medicamentos investiga los coágulos sanguíneos asociados a la inyección en aproximadamente uno de cada millón de vacunados. Esta investigación es consecuencia de los casos detectados, y la paralización no es la primera. El pasado 15 de marzo España optó ya por suspender la administración de esta vacuna, aunque se volvió a autorizar pasados unos días.

El problema que tiene la Junta de Castilla y León ahora es que el día 2 recibió más de 50.000 dosis adicionales de Astrazeneca, una gran parte de las cuales no han sido aún administradas y quedan en suspenso, dejando de nuevo a la población menor de 65 años a la espera de una inmunidad que parecía inminente para muchos de ellos. En cambio, los mayores de 80 no verán afectado su calendario, al tener pautadas otras vacunas.

Suscríbete al boletín gratuito de Contrainformación y únete a los otros 1.445 suscriptores.

close

Suscríbete al boletín gratuito de Contrainformación y únete a los otros 1.445 suscriptores.

DEJA UNA RESPUESTA