Por J.C.
Los símbolos: banderas, etc. son representaciones del poder. Algo muy útil para que la gente obedezca sin pensar, para perpetuar el estado de las cosas… Besar la enseña nacional no te hace mejor. Por encima de los decorados está vivir la vida, si es posible con el corazón y la mente abiertos. La realización del ser humano a través de las escalas infinitas.

El machote que entró en un bar de Copenhague (1) con una bandera española y pidió al ex president Puigdemont que la besara actuó como un becerro. Utilizó el maldito y amenazante tono de los guerrilleros de Cristo Rey y de los cachorros del caudillo que antaño embestían en las cafeterías y obligaban a la gente a gritar ¡Viva España!

Carles Puigdemont está atrapado en su propia prisión. No es necesario echar leña al fuego para que todos “los patriotas” exijan que sea encerrado en una jaula para escarmiento de los sublevados. Todos saben y él mismo, también, que se equivocó. Como dice la Biblia hay gente que ve la paja en el ojo ajeno, y no la viga en el suyo.

El “reality show” de Puigdemont y de la pasarela de los corruptos que financiaron al Gobierno de Mariano Rajoy está chupando las energías de los ciudadanos. No me extraña que el filósofo surcoreano Byung-Chul Han (discípulo espiritual de Martin Heidegger y Hannah Arendt) diga que en el siglo XXI se está imponiendo “la sociedad del cansancio”.

-1-Un energúmeno hizo eso y grabó su hazaña, que fue transmitida por TV.

 

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Retrato de Javier Cortines realizado por el pintor Eduardo Anievas. Este escriba es el autor de la trilogía "El Robot que amaba a Platón", obra que no gusta nada a las editoriales consagradas al dios tragaperras por su espíritu transgresor y que se puede leer gratis en su blog: Nilo Homérico, en cuya portada se puede escuchar, además, la canción de Luis Eduardo Aute "Hafa Café".

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