El gobierno de Ada Colau ha llegado a un acuerdo con ERC para que voten ‘sí’ a la conexión del tranvía por la Diagonal. La unión de esta infraestructura por la mayor avenida de la ciudad, un proyecto que planea sin éxito sobre Barcelona desde hace décadas, estará este viernes más cerca de ser una realidad, aunque los republicanos han fijado entre sus condiciones para votar a favor que no se fije una fecha concreta para el inicio de las obras.

De esta forma, a diferencia del pasado mes de abril, cuando Colau vio cómo el Plenario tumbaba su plan tranviario, esta vez el proyecto obtendrá la luz verde con los votos de BComú, ERC, el PSC y dos concejales no adscritos. Los socialistas, que en abril ya votaron a favor, se habían mantenido hasta ahora reticentes a aprobarlo de nuevo, pero al final han confirmado que sí lo harán al incluir el plan la reurbanización del tramo entre Glòries y Verdaguer.

Sin incluir un calendario para las obras, el expediente que se vota este viernes servirá más para evidenciar un consenso favorable al tranvía que para dar inicio a los trámites de la conexión. ERC ha dejado claro que se decantan por el ‘sí’ con la condición de que antes de empezar las obras la Autoridad del Transporte Metropolitano (ATM), de quien depende la gestión de la infraestructura y que está controlado por la Generalitat, elabore un convenio en el que se renegocien las condiciones de la concesión, que vence en 2032, para que haya más retorno hacia el erario público a través de las tarifas que pagan los usuarios.

«El acuerdo es para empezar un proceso que no está completado y que requiere de un diálogo con el ATM», ha manifestado Ernest Maragall, el candidato de ERC a la alcaldía de Barcelona, que hasta ahora consideraba la propuesta de Colau para volver a votar el tranvía como un movimiento electoralista.