El Govern ha aprobado en el Consell Executiu de este martes el decreto ley que regula el transporte de viajeros mediante el alquiler de vehículos con conductor, los conocidos como VTC. De esta forma, el jueves se publicará el reglamento en el Diario Oficial de la Generalitat de Catalunya (DOGC) y este viernes se hará efectiva la ley que regula y diferencia el sector del taxi y el de los VTC, operados principalmente por las empresas Uber y Cabify.

Los conductores de VTC han expresado su malestar en la plaza Sant Jaume, a las puertas del Palau de la Generalitat, mientras representantes del sector se reunían con el Ejecutivo catalán. Acabado el encuentro, el representante de los conductores ha informado que el decreto ley se aprobaría, por lo que han dado por acabada la protesta, tanto ante la sede de gobierno como en la Diagonal, donde están estacionados desde 10 días.

Vector Ronda Teleport, la empresa que dispone de la mayor flota de VTC en Barcelona y que trabaja a través de la ‘app’ de Cabify, había pedido una reunión con el Departamento de Trabajo de la Generalitat para anunciarles la intención de realizar un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que podría afectar a unos 1.000 trabajadores. Consideran que el decreto de la Generalitat perjudica a su modelo de negocio. 

La ley del Govern fija una precontratación del servicio de Uber y Cabify con 15 minutos de antelación -y que el Área Metropolitana de Barcelona, presidida por la alcaldesa Ada Colau, ampliará a una hora- y prohíbe a los VTC captar activamente clientes, ya sea mediante la geolocalización de los coches a través de la aplicación móvil o circulando por las calles. En este sentido, el ejecutivo catalán impide a los usuarios de Uber y Cabify seleccionar los coches y obliga a los conductores a regresar a un lugar de estacionamiento al finalizar cada uno de los servicios.