El pleno del Ayuntamiento de Barcelona ha aprobado este viernes una propuesta de ERC para descartar pactos con la extrema derecha, algo que han apoyado todos los grupos municipales excepto el PP, que ha votado en contra de la medida porque también quería incluir el rechazo a la extrema izquierda.

La texto, que ha defendido la concejal republicana Gemma Sendra, manifiesta el compromiso del consistorio de «aislar a la extrema derecha», instando a los partidos representados a no alcanzar acuerdos con estas formaciones y entidades. También han acordado la mayoría de grupos del pleno rechazar la actuación de las formaciones políticas que aceptan la connivencias con los partidos de extrema derecha, «impregnándose de su discurso, normalizando sus propuestas y llegando a acuerdos políticos que suponen el blanqueo de su ideario y un ataque contra los derechos individuales y colectivos de la ciudadanía».

El teniente de alcalde Jaume Asens ha argumentado que la extrema derecha se alimenta del malestar que generan políticas neoliberales y de los espacios que abandona la socialdemocracia. «Lo vimos en Francia, donde Manuel Valls asumió postulados del Frente Nacional», ha puesto como ejemplo, aprovechando para cargar contra el candidato con Ciudadanos a la alcaldía de Barcelona. «A la extrema derecha se la debe ganar pero no comprándole el marco mental a la derecha, que es lo que hizo Valls», ha insistido Asens. 

Con todo, Ciudadanos a votado a favor de la propuesta de ERC, aunque no sin criticarla. «Votaremos a favor aunque consideramos que no es apropiado que otros partidos pretendan darnos lecciones a favor de no pactar con extremos, algo que no hacemos», ha argumentado Koldo Blanco, concejal de la formación naranja, que ante las críticas por entrar al Gobierno andaluz de la mano de Vox se ha defendido recordando que ha sido el PP y no su formación quien ha alcanzado un pacto con el partido de Santiago Abascal. 

«No miren a Andalucía, miren a Catalunya»

El líder municipal del PP, Alberto Fernández, ha asegurado que pidió incluir en la propuesta rechazar pactos con la extrema izquierda pero que no lo aceptaron: «No miren a Andalucía, miren a Catalunya, con acuerdos con los antisistema de la CUP. Miren a Waterloo, donde Carles Puigdemont tiene el respaldo de partidos xenófobos», ha dicho en referencia al expresidente catalán y al pacto de PP y Vox en Andalucía.

Jordi Martí (PDeCAT) ha dicho que, mientras que en Europa se ha aislado a la extrema derecha, en Andalucía se ha pactado con ella, y el socialista Jaume Collboni ha insistido en la necesidad de crear un cordón sanitario para que la extrema derecha no tenga influencia en los ejecutivos: «Son los que van más en contra de los valores de la Constitución, y ustedes la están blanqueando».

Desde la CUP, Pere Casas ha espetado a Cs y PP: «Intentar dialogar con ustedes es como tirar perlas a los cerdos», y el concejal no adscrito Gerard Ardanuy ha pedido combatir el fascismo y defender la democracia, tras lo que el también no adscrito Joan Josep Puigcorbé ha expresado su apoyo a la propuesta republicana.