La decisión de Esquerra Republicana de Catalunya de presentar a Oriol Junqueras como cabeza de lista a las elecciones generales trae consigo una dificultad añadida que el tribunal del procés tendrá que abordar: decidir si permite que el dirigente republicano abandone la cárcel para tomar posesión del acta de diputado nacional que, con toda probabilidad, obtendrá tras las elecciones generales del 28 de abril. 

Las normas del Congreso no prevén que se pueda tomar posesión del acta a distancia, como sí sucede en el Parlamento catalán. Junqueras tendría que comparecer personalmente para jurar o prometer acatamiento de la Constitución ante el Pleno del Congreso. En ámbitos jurídicos y en la propia ERC se da por hecho que el político encarcelado será suspendido como diputado, pero para que esa suspensión tenga lugar, antes debería adquirir la condición de diputado y, para ello, abandonar la cárcel temporalmente.

Fuentes jurídicas reconocen la dificultad de prohibir que el líder republicano tome posesión de su cargo en Madrid durante la sesión del 21 de mayo, que constituirá el parlamento surgido del 28A. Las mismas fuentes aseguran que el tribunal podría entender que la candidatura de Junqueras «es una estrategia para burlar» la suspensión que ya tiene impuesta para ejercer su cargo de parlamentario autonómico. En ese caso, Manuel Marchena y el resto de magistrados que están juzgando la causa del procés podrían denegar el permiso que Junqueras solicitará para asistir a la constitución de Las Cortes. 

Oriol Junqueras tendrá que renunciar a su acta como diputado en el Parlament, antes de recoger el nuevo nombramiento. La Ley Electoral prohíbe, en su artículo 155, la acumulación de actas de diputado en un parlamento autonómico y, a la vez, en el Congreso. Solventada esa incompatibilidad, el líder independentista debe comparecer en el Congreso durante los tres primeros plenos del periodo de sesiones que se abra tras las elecciones. Si en esos tres primeros plenos no aparece, perderá el derecho a convertirse en diputado. 

Desde ERC cuentan con dar una dura batalla legal para que su líder pueda recoger el acta y convertirse en diputado, primero en el propio Supremo y, en cuanto puedan, ante el Tribunal Europeo de los Derechos Humanos. Ademas prevén un calendario ajustado pero que dejará algunas semanas entre la toma de posesión en el Congreso y la toma de posesión en la Eurocámara, a la que también aspira, por lo que tendrán tiempo reclamar los derechos del exvicepresident como diputado español.

La disputa que se prevé tras el nombramiento de Junqueras concierne también al Tribunal Constitucional, en donde están acaban en modo de recursos de amparo la mayor parte de las decisiones que ha adoptado el Supremo sobre la denegación de libertad para los políticos presos. Fuentes del Alto Tribunal, consultadas por eldiario.es, aseguran que «habrá que estudiar más» la nueva situación que se crea con la candidatura del líder de ERC.

«Se trata de forzar todas las costuras democráticas del Estado. Lucharemos al máximo por conseguir el acta en el Congreso y para garantizar los derechos democráticos de Junqueras, a quien se le ha querido apartar de la actividad política sin juicio ni sentencia y mediante la prisión preventiva», explica una fuente de ERC. En este sentido, el partido considera que la candidatura del exvicepresident al Congreso pondrá en contradicción al Tribunal Supremo, que deberá elegir entre continuar la doctrina de Llarena de no permitir bajo ningún concepto la salida de los presos o romperla para que recojan el acta.

«Hagan lo que hagan tendrán un problema», asegura un miembro de la ejecutiva republicana, que resalta que no dejar a Junqueras recoger un acta sin sentencia firme podría recibir una contestación rápida del Tribunal Europeo. Respecto a la incompatibilidad de ocupar escaño en más de una Cámara, desde el partido se remite a acudir paso a paso, pero sí consideran que el objetivo final es que Junqueras pase por las tres, es decir, ir renunciando a las actas según sea elegido para una nueva Cámara.

Por el momento, en el partido dan por hecho que Junqueras no tendrá problema en dejar su acta de diputado catalán antes del 21 de mayo, día de la toma de posesión en el Congreso. Aunque en estos momentos Junqueras sigue votando, ya que se acogió al mecanismo de «sustitución» de Llarena, en ERC consideran que su participación virtual en la Cámara catalana no da más de sí y que la tarea más importante que puede hacer ahora es llevar su caso de Madrid a Bruselas. El destino final, en cualquier caso, es llevar el caso al Tribunal de Estrasburgo, que ya limitó en el caso de un diputado de la minoría kurda en Turquía las opciones para retirar de su cargo a un representante electo.

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