El joven que falleció el pasado domingo en una comisaría de los Mossos d’Esquadra de Ciutat Vella sufrió una insuficiencia cardiorrespiratoria aguda, según los resultados de la autopsia, que descartan asimismo una muerte violenta traumática. El juez está a la espera de pruebas complementarias practicadas al cadáver, entre ellas un informe sobre el consumo de tóxicos, para determinar con exactitud las causas de su muerte.

El Tribunal Superior de Justicia de Catalunya (TSJC) ha informado este jueves de que el titular del juzgado de instrucción número 30 de Barcelona tiene una causa abierta por la muerte del joven, sucedida en la comisaría de Ciutat Vella horas después de haber sido detenido por un hurto.

Por el momento, la investigación no apunta a responsabilidades penales por la muerte del detenido, dado que la autopsia descarta que su fallecimiento tuviera un origen violento o traumático.

El joven, de 18 años, nacionalidad siria y vecino de Barcelona, se encontraba en las dependencias policiales de la comisaría del distrito de Ciutat Vella, tras ser detenido de madrugada por un hurto en la calle Vistalegre de Barcelona, cuando empezó a encontrarse mal.

Los agentes trasladaron al joven al centro de atención primaria Pere Camps de Barcelona, donde fue visitado y, a su regreso a la comisaría, sufrió una indisposición que desembocó en su muerte.