Cambios de calado en la cúpula del departamento de la Presidència de la Generalitat. El president Quim Torra ha relevado este martes al último hombre de Artur Mas que mantenía poder en la administración autonómica, Josep Rius, que hasta ahora dirigía la oficina presidencial, desde donde se coordina la acción del Govern. En su lugar entra Joan Ramon Casals, exalcalde de Molins de Rei, considerado del sector independentista duro y afín tanto a Carles Puigdemont como a Elsa Artadi.

Según ha explicado la consellera portavoz, el cambio estaba previsto desde noviembre pasado, cuando el propio Rius reclamó un cambio de responsabilidades por interés profesional. Artadi ha indicado que el ya ex jefe de la oficina del president fue cesado con el 155 y, por tanto, «restituido» con la llegada de Torra. El compromiso de Rius con Torra era ayudar en la transición entre gobiernos y abandonar el cargo cuando el nuevo equipo del Ejecutivo estuviese consolidado.

Pese al cambio, Josep Rius no dejará el departament de la Presidència, ya que irá a dirigir la oficina de Análisis y Prospectiva, dependiente del Comisionado para el Despliegue del Autogobierno. El nombramiento de Casals, por tanto, produce el relevo de dos altos cargos más: el propio Rius y quien hasta ahora ocupaba su puesto, Pere Martínez Ammetller, que sale hacia una nueva dirección general de Relaciones con las Entidades.

Torra acomoda así a su propio enfoque de gobierno e ideología un gabinete que venía heredado no solo de Puigdemont, sino incluso de Artur Mas, quien llevó a Rius al Palau de la Generalitat en verano de 2015, después de que CiU perdiera la alcaldía de Barcelona donde el político servía hasta la fecha. Pese a concebirse como un «president sustituto» y a los rumores constantes de unas nuevas elecciones inminentes, Torra adapta el ‘sottogoverno’ a las expectativas de que continuará en la presidencia durante un largo periodo.

Mientras, el nuevo jefe de la oficina del president, Josep Ramon Casals, es una persona de la estricta confianza de Artadi y que la propia consellera había fichado como asesor en octubre pasado. Casals es promocionado precisamente cuando Artadi estudia cómo dejar el Govern para pasar formar parte de la lista de JxCat en el ayuntamiento de Barcelona. La consellera no esconde que le «haría ilusión» dar este paso, pero aseguran que aún debe estudiar cómo encajar las cosas tanto en la candidatura como en el organigrama del Govern.

En paralelo a la cadena de nombramientos, el Govern ha creado un Área de Seguridad Institucional para reforzar la defensa policial de la presidencia de la Generalitat, tanto del propio Torra como del Palau de la Generalitat y todo el personal y altos cargos adscritos al departamento. «Replicamos el modelo que tienen los Estados, que da prioridad a la presidencia por ser un área de especial sensibilidad», ha indicado Artadi. Pese a estar adscrito a la presidencia, la oficina del expresident Puigdemont no cambiará pues, según ha indicado la portavoz, el Gobierno central continúa negándose a que disponga de la seguridad pública de dispone la ley de expresidents.