La Central de Trabajadores de Argentina (CTA) y varios gremios no alineados con esa central, como el poderoso sindicato de camioneros, convocaron este jueves a una huelga general para el próximo 30 de abril para protestar contra el Gobierno de Mauricio Macri.

El paro fue convocado al unísono por los dos sectores en el que está dividida la CTA, central que agrupa principalmente a sindicatos de trabajadores del Estado, y por poderosos gremios de extracción peronista, como el de camioneros, metalúrgicos y trabajadores bancarios.

«Hagamos el esfuerzo necesario para que el día 30 de abril para que quienes nos gobiernan, desde adentro y desde afuera, sepan que acá hay un sector importante del movimiento obrero y de la sociedad que no está dispuesto a seguir arrodillado», dijo en rueda de prensa el líder de los camioneros, Hugo Moyano.

El líder sindical se quejó de la «incapacidad total» del Gobierno ante una economía en recesión, que el año pasado cayó un 2,5 %, con una inflación del 47,6 % acumulada en 2018 y que sigue en niveles muy elevados y pérdida del poder adquisitivo de los asalariados.

«Sabemos que la gente no aguanta más, ni siquiera aquellos que ganan un buen sueldo. No soportan más. Están destruyendo todo en el país», afirmó Moyano, rodeado de otros dirigentes sindicales de peso en Argentina.

En un año que estará marcado por las elecciones presidenciales de octubre, en las que Macri podría buscar su reelección, Moyano advirtió que «el que tenga la responsabilidad de conducir los destinos de este país a partir de diciembre se va a encontrar con un país destrozado».

«Cuando escucha al presidente, lo escucha hablar de tal forma que no entiende lo que pasa con ese ser humano», dijo el dirigente de Camioneros en abierta crítica al jefe de Estado.

Moyano afirmó que el sindicalismo tiene «la obligación y la responsabilidad de hacer todo el esfuerzo necesario para que a partir de octubre este señor (Macri) se vaya a la casa, a disfrutar de lo que tiene, que tiene bastante».

«Que se vaya del Gobierno porque es un inútil, un incapaz, no sabe para qué está ahí», insistió.

Por otra parte, cuestionó con ironía la decisión de la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), que incluye al transporte público de pasajeros, de convocar a una huelga para el 1 de mayo, un día que es no laborable en Argentina por ser festivo por ley.

«No se sabe si reír o llorar… ¿así que quieren hacer la huelga el 1 de mayo? Cuando otras organizaciones gremiales del mundo se enteren de esto van a decir que es una cargada (broma)», comentó.

Además, Moyano cuestionó duramente a la Confederación General del Trabajo (CGT), la mayor central obrera de Argentina y a la que él mismo dirigió durante años, pero cuya actual conducción se muestra reticente a convocar a un paro general.

Moyano aseveró que los actuales líderes de la CGT «tienen miedo, están cómodos o los amenazan con algo y se meten abajo de la cama».

«Es difícil descifrar qué es lo que piensan algunos señores que están en la CGT porque hay sectores de la industria en los que han despedido gente, han perdido 60.000 trabajadores, y no reaccionan. Más duele, más molesta y más bronca da cuando los dirigentes gremiales ven que despiden y rebajan salarios a los trabajadores y no reacciona», señaló Moyano.

Aseguró que «el 98 % de los trabajadores» apoya a su sector, integrado por sindicatos que tradicionalmente han integrado la CGT pero que ahora están agrupados en un frente con posiciones más duras ante el Gobierno de Macri.

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