ACNUR, la Agencia de la ONU para los Refugiados, ha expresado su preocupación por la violencia y la inseguridad que, en el contexto de las elecciones generales del 27 de diciembre en la República Centroafricana (RCA), han obligado a más de 30.000 personas a huir a los vecinos Camerún, Chad, República Democrática del Congo (RDC) y República del Congo. Decenas de miles de personas se vieron obligadas a desplazarse dentro del país.

24.196 personas cruzaron el río Ubangi hacia las provincias de Bajo Uele y Ubangi del Norte, en la RDC. Al menos 15.000 llegaron al pueblo de Ndu, tras huir de los ataques a las ciudades de Damara y Bangassou, ocurridos el 2 y 3 de enero.

Las llegadas de refugiados centroafricanos al pueblo de Ndu, que tiene una población de apenas 3.500 habitantes, han supuesto una enorme carga para las familias de acogida, rebasando los recursos disponibles. ACNUR ha reforzado su presencia a lo largo del río Ubangi para responder a las necesidades de los recién llegados y preparar su registro y reubicación temporal en el interior del país por razones de seguridad.

Otras 4.434 personas llegaron a Camerún, la mayoría de ellas a la ciudad fronteriza de Garoua-Boulai. Además, 2.196 personas llegaron a Chad y unas 70 han llegado a la República del Congo.

Dentro de la República Centroafricana, unos 185.000 refugiados centroafricanos de al menos 25 localidades han huido al monte y a los bosques, principalmente como medida preventiva, desde el 15 de diciembre. Unas 112.000 han regresado desde entonces a sus lugares de residencia, según estimaciones de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios de las Naciones Unidas, sin embargo, unas 62.000 personas permanecen desplazadas.

Preocupación por los ciudadanos centroafricanos

ACNUR está preocupado por los informes que está recibiendo sobre violaciones de los derechos humanos que tendrían lugar dentro de la República Centroafricana e insta a los gobiernos de todos los países vecinos a que sigan asegurando el acceso al asilo y apoyando a las autoridades locales para registrar a los recién llegados.

La mayoría de las personas recién llegadas se alojan con comunidades de acogida o en refugios improvisados. Necesitan urgentemente agua, alojamiento, acceso a servicios de salud e instalaciones de saneamiento adecuadas para evitar la propagación de la COVID-19 y otras enfermedades. ACNUR trabaja en estrecha colaboración con las autoridades nacionales y locales y sus socios humanitarios para brindar asistencia a las personas más vulnerables.

En Camerún, ACNUR se está coordinando con las autoridades nacionales y locales para brindar protección y asistencia a refugiados centroafricanos. Se establecerán en la localidad de Gado instalaciones para acoger a las personas recién llegadas y en el mismo sitio se realizará el registro.

centroafricanos

El registro de las personas recién llegadas también se está llevando a cabo en Chad. Además, el Programa Mundial de Alimentos (PMA) está suministrando raciones de alimentos y ACNUR ha establecido una clínica móvil de salud.

La repatriación voluntaria de los refugiados centroafricanos que regresan a sus hogares después de años de exilio en Camerún y en la República Democrática del Congo se reanudó en noviembre de 2020, pero ahora se ha detenido temporalmente.

En la República Centroafricana, ACNUR sigue trabajando en estrecha colaboración con las autoridades y sus socios para monitorear la situación de protección de las personas desplazadas y apoyar a las personas retornadas y los esfuerzos para su reintegración.

Casi una cuarta parte de la población total de la República Centroafricana, un país de 4,7 millones de habitantes, se encontraba en situación de desplazamiento forzoso a finales de 2020, con 630.000 personas refugiadas en los países vecinos y 630.000 desplazados internos.

DEJA UNA RESPUESTA