MÉXICO –  En el sudeste de México, el Parque Fotovoltaico Yucatán Solar, de la empresa china Jinko Solar, está detenido desde 2020 por falta de una apropiada consulta indígena, después que pobladores  afectados interpusieron un amparo contra el proyecto. En febrero de 2019, residentes de varios grupos mayas de los municipios de Cuncunul y Valladolid, en el […]

MÉXICO –  En el sudeste de México, el Parque Fotovoltaico Yucatán Solar, de la empresa china Jinko Solar, está detenido desde 2020 por falta de una apropiada consulta indígena, después que pobladores  afectados interpusieron un amparo contra el proyecto.

En febrero de 2019, residentes de
varios grupos mayas de los municipios de Cuncunul y Valladolid, en el estado de
Yucatán, demandaron la paralización del parque, a cargo de la empresa Jinko Solar Investment Pte. Ltd. Meses
después, un tribunal concedió la suspensión del proyecto con una inversión de
71,5 millones de dólares.

El conflicto grafica la necesidad de
que las corporaciones y bancos chinos apliquen salvaguardias socioambientales
en el financiamiento, diseño, construcción y operación de las obras en América
Latina y el Caribe, donde hay al menos 983 conflictos por
emprendimientos de minería, energía, transporte y comunicaciones, parte de
ellos con participación china.

La ecuatoriana Paulina Garzón,
directora de la no gubernamental Latinoamérica Sustentable (LAS),
señaló que, a pesar de la existencia de varios estándares en China, no han sido
internalizados por las instituciones.

“A la noción desarrollista y
extractivista, China no le ha puesto el costo económico, asumido a largo plazo
por la población afectada y por los países deudores. Pero no se analizan en la
viabilidad de la concesión del préstamo”, dijo a IPS por teléfono desde
Washington la responsable de la nueva entidad de la Iniciativa para las Inversiones
Sustentables China-América Latina
.

La organización está próxima a
publicar una investigación sobre la aplicación de los lineamientos ambientales
del Banco de Desarrollo de China (BDC), que estableció a partir de 2004 pero
que son secretos y que carece de instancias para denunciar impactos negativos
de los proyectos.

LAS recopiló ocho directrices chinas
para empresas e inversionistas, nueve para entidades financieras y siete
sectoriales para rubros como infraestructura, minería y silvicultura. El
gobierno chino está por publicar nuevas regulaciones para el Ministerio de
Comercio y Ambiente sobre inversiones en el exterior.

En Argentina, las centrales
hidroeléctricas en construcción de Presidente Néstor Kirchner y de Gobernador
Jorge Cepernic, de capacidad combinada de 1310 megavatios sobre el río Santa
Cruz en la Patagonia, al sur del país, representan otro caso emblemático de las
vicisitudes de los proyectos con presencia china.

Financiadas por el BDC y el Banco
Industrial y Comercial de China (ICBC, en inglés), en 2016 la Corte Suprema de
Justicia argentina detuvo las obras hasta realizar una audiencia pública y una
nueva evaluación de impacto ambiental, lo que las mantuvo suspendidas dos años.

La construcción de dos centrales hidroeléctricas en la región de la Patagonia, en el sur de Argentina, financiadas por el Banco de Desarrollo de China, estuvo paralizada entre 2016 y 2018 por la demanda del máximo tribunal del país de una nueva evaluación de impacto ambiental y otros requisitos incumplidos. China tropieza con las salvaguardias socioambientales en su penetración en América Latina. Foto: IEASA

En una carta de 2016, la Corporación
del BDC recordó al argentino Ministerio de Hacienda y Finanzas varias cláusulas
de fuerza para aprobar las centrales y sus represas, como la necesaria
aprobación de los prestamistas de cualquier modificación contractual.

Las partes firmaron el acuerdo de
financiamiento por 4714 millones de dólares en 2014 y lo vincularon a otro
similar de 2012 para la modernización del tren Belgrano Cargas, que recorre el
norte argentino, por casi 2100 millones de dólares.

“Queremos insistir en que la
ejecución en marcha y exitosa del proyecto no solo es mutuamente benéfica y un
ganar-ganar bilateral, sino también sentará las bases para una futura
cooperación económica más profunda” entre las partes, cita la misiva de 2016 y
que alerta de que el riesgo de impago cruzado, en caso de que Argentina
incumpliera con el acuerdo de 2014 sobre las represas.

Paulatina
adhesión a lineamientos multilaterales

Si bien varias instituciones
financieras chinas han rubricado su adhesión a varios esquemas voluntarios de
lineamientos socioambientales, en la práctica ninguna con presencia destacada
en proyectos de infraestructura en América Latina lo ha hecho, a excepción del
ICBC, el mayor de su tipo en China y con operaciones en Argentina, Brasil,
México, Panamá y Perú.

El parque Yucatán Solar, de la empresa china Jinko Solar, está detenido en México desde 2019 por falta de consulta indígena adecuada. En la imagen se observa la localización planeada de la central, en medio de la selva en el sudoriental estado de Yucatán y, arriba a la derecha, la ciudad de Valladolid. Imagen: Justice Atlas

Tres instituciones chinas ya adhieren los “Principios de inversión responsable” de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), un conjunto de seis salvaguardias socioambientales.

Nueve bancos chinos ingresaron en
los “Principios de banca responsable”,
con otros seis estándares sobre impacto ambiental, sostenibilidad,
participación y transparencia.

Adicionalmente, siete bancos chinos
adoptaron los “Principios de Ecuador”,
un marco para la definición, evaluación y gestión de los riesgos
socioambientales de los proyectos.

El Banco Asiático de Infraestructura
e Inversiones (AIIB, en inglés), fundado en 2015 para financiar a la Iniciativa
de la Franja y la Ruta (BRI, en inglés), solo ha validado un proyecto en
América Latina entre los 134 aprobados mundialmente. Corresponde a Ecuador,
pero no es para infraestructura sino para afrontar la pandemia de covid.

Aunque en 2019 varios bancos chinos,
como el BDC y el ICBC, firmaron los “Principios de inversión ecológica” (GIP,
en inglés), para evaluar los posibles efectos sociales y ambientales de las
inversiones de la BRI, aún no hay evidencia de su aplicación por esta
iniciativa nacida para promover una red marítima y ferroviaria desde la
potencia asiática hasta el extremo occidental de Europa y América Latina.

Para Enrique Dussel, director
del Centro de Estudios China-México de
la estatal Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), el debate sobre las
salvaguardias es novedoso en el país asiático.

“Históricamente, las empresas chinas
han mostrado un gran pragmatismo político, el interés de los bancos es hacer
negocios y no importaba si era en actividades que pudieran tener
cuestionamientos ambientales. El tema era hacer acto de presencia y participar
en un mercado latinoamericano. El pragmatismo chino en estos aspectos deja
prácticamente la responsabilidad en la contraparte”, dijo a IPS.

Un imán

La región atrajo 138 proyectos de
infraestructura chinos por un monto de 94 090 millones de dólares para el
período 2005-2020, según el “Monitor de la infraestructura
china en América Latina y el Caribe 2021
”, elaborado por la Red
Académica de América Latina y el Caribe sobre China.

América del Sur ha sido el mayor
polo de atracción para la inversión china,  pues Ecuador obtuvo 11 de los
40 proyectos de infraestructura durante el periodo 2010-2014, mientras que de
2015 a 2020 Argentina y Brasil concentraron 23 y 11 de los 92 proyectos en la
región, respectivamente.

Proyección de una de las dos centrales hidroeléctricas financiadas por instituciones chinas en el sur patagónico de Argentina, cuya construcción generó tensiones entre Bejing y Buenos Aires por la intervención de la justicia del país sudamericano para verificar el cumplimiento de los requisitos socioambientales, que suspendió los megaproyectos dos años. Imagen: Gobierno de Argentina

Chile, Colombia y México realizaron
por primera vez proyectos de infraestructura con compañías y financiamiento
chinos en el periodo 2015-2020.

Energía, transporte, comunicaciones
y telecomunicaciones figuran entre los principales rubros de la presencia china
en la región. La incursión de la potencia asiática se ha cimentado en empresas
públicas y algunas privadas, respaldadas por los fondos de bancos chinos.

Para apuntalar su penetración en
América Latina, Beijing ha creado instrumentos a los que ha inyectado
multimillonarios fondos, como el Programa de Créditos Especiales para
Infraestructura China-América Latina y los fondos de Inversión de Cooperación
Industrial China-América Latina y de Cooperación bilateral.

Esa estrategia está vinculada a la
BRI, a la que varios países latinoamericanos se han incorporado, en un intento
por atraer inversiones, y que le sirve a China para ocupar el vacío dejado por
Estados Unidos desde 2016.

En diciembre último, un grupo de
asesores internacionales de la BRI sugirió a China la introducción de controles
ambientales más estrictos
 a sus inversiones externas.

Ese esquema propone el rojo para
proyectos que ocasionan daños ambientales significativos e irreversibles o que
implican ese riesgo, el amarillo aplica para obras de impacto moderado y
mitigable, mientras que el verde distinguen a los que carecen de efectos
negativos significativos.

Garzón y Dussel apreciaron algunos
cambios.

“Es un proceso que vamos a ver
paulatinamente. Las instituciones reconocen la necesidad de mejorar las cosas y
han dado un paso para mejorar el comportamiento ambiental. Lo preocupante es si
esto en algún momento se convierte en un slogan que pretende mejorar la
capacidad de aprobar proyectos y de obtener la licencia social, más que una
práctica seria”, planteó la directora de LAS.

El académico Dussel, por su parte,
señaló que “el AIIB está buscando integrar explícitamente temas ambientales.
Hay muchas iniciativas al respecto en la propia China, para evaluar proyectos,
tratando de comparar los criterios de evaluación y ejecución de infraestructura
china versus los occidentales, concretamente el Banco Mundial. Hay un claro
proceso de aprendizaje”.

Como anticipa el Monitor de la
infraestructura china, las iniciativas de infraestructura en la región
aumentarán, con sus consiguientes secuelas sociales y ambientales.

ED: EG

Fuente: https://ipsnoticias.net/2021/07/china-se-pelea-con-los-estandares-socioambientales-en-america-latina/

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