Buz Bartstow, profesor en la Facultad de Agricultura y Ciencias de la vida de esta institución académica norteamericana alerta de que los métodos termoquímicos tradicionales para separar lantánidos como la monacita «son ambientalmente horribles» y que la Vibrio natriegens, una diminuta bacteria que pesa una billonésima de gramo, pronto podría tener una gran influencia en el procesamiento de elementos de tierras raras de forma ecológica a partir de materiales reciclados.

La minería de tierras raras en China ha provocado graves daños ambientales y sociales en la región de Mongolia Interior que son observables desde una altura de satélite / NASA

En este sentido, Bartstow y otros investigadores han publicado el 6 de diciembre de 2023 un nuevo estudio en la revista Synthetic Biology en el que demuestran que la ingeniería genética de esta bacteria podría mejorar la eficiencia para la purificación de elementos de tierras raras que se encuentran en desechos de telefonía móvil, y también los procedentes de sectores como el informático, el automovilístico y el eólico, considerando que la recuperación circular de estos residuos incluso podría llegar a impulsar las cadenas de suministro a nivel global. El método empleado, la bioabsorción, permite la extracción de este tipo de recursos descartando la utilización de métodos antiguos y muy contaminantes derivados del proceso minero.

UN MÉTODO INNOVADOR

Los investigadores de Cornell diseñaron genéticamente una cepa de la bacteria Vibrio natriegens para aumentar su capacidad de biosorción de elementos de tierras raras y luego examinaron las mutaciones para detectar los cambios. «Dada la facilidad de encontrar mutantes de biosorción significativos, estos resultados resaltan cuántos genes probablemente contribuyen a la bioabsorción», dijo, «así como el poder de la mutagénesis aleatoria para identificar genes de interés y optimizar un sistema biológico para una tarea», indicaron los investigadores.

Para científicos como Buz Bartstow este tipo de proyectos brinda la oportunidad «de superar los métodos termoquímicos» a través del diseño genético de esta y otras bacterias algo que podría contribuir al reciclaje significativo de estos elementos y poner solución al problema de los residuos gracias a la innovación.

EL PELIGRO AMBIENTAL DE LA MINERÍA DE TIERRAS RARAS

Entidades como la Plataforma Sí a la Tierra Viva, asociación que desde Ciudad Real lleva años luchando contra la implantación de proyectos de minería de tierras raras en Castilla-La Mancha advierten de los riesgos de esta actividad extractiva, que implica la utilización de grandes cantidades de recursos hídricos y a menudo su contaminación con metales pesados y productos químicos tóxicos para la recuperación del mineral.

Además, su extracción y procesamiento implica la remoción de grandes cantidades de tierra y roca, lo que altera el paisaje de manera significativa destruye hábitats naturales y afecta directamente a la salud de la población. En el proceso, por otra parte, se generan emisiones significativas de gases de efecto invernadero contribuyendo así al cambio climático.

La asociación recuerda que no hay más que mirar hacia el mayor productor mundial, China, para darse cuenta de los graves impactos ambientales y sociales que ha causado la minería de tierras raras como por ejemplo en la ciudad de Bayan Obo, en la Mongolia Interior. Desde 1960 es el mayor depósito de tierras raras del planeta y en 2019 produjo el 45% de las tierras raras del mundo. Sin embargo, décadas de explotación han contaminado el suelo de manera severa y liberado en el agua metales pesados, flúor y arsénico, contaminando ecosistemas y envenenando a la población, cuya esperanza de vida ha caído en picado en relación con otras zonas del país.

Por estos motivos Sí a la Tierra Viva considera indispensable la promoción del reciclaje y la valorización de residuos como alternativa para reducir la dependencia del sector extractivo incidiendo en las mismas claves que los investigadores de Cornell. Por otra parte recuerda que a día de hoy los investigadores también están trabajando en el desarrollo de materiales alternativos que son mucho menos escasos e impactantes y más fáciles de obtener, «buenos la sociedad pero aún más para el planeta».