Suecia ha querido llevar a cabo la estrategia ante la pandemia internacional de la misma forma que Donald Trump en Estados Unidos o Jair Bolsonaro en Brasil: priorizando la economía nacional por encima de la salud de sus ciudadanos. En ningún momento asumió las medidas estrictas para hacer frente a la pandemia del coronavirus que sí llevó a cabo el resto de Europa. 

En Suecia, los negocios han seguido funcionando solo cumpliendo ciertos requisitos para minimizar el riesgo de infección. Asimismo, las escuelas continuaron abiertas. La estrategia de Suecia se ha sostenido principalmente en medidas voluntarias relacionadas con el distanciamiento social y la higiene básica. Por los riesgos a los que ha expuesto a su población, ha sido criticada por algunos como un «experimento peligroso», aunque fue calificada como posible modelo futuro por la propia OMS.

A 20 de julio, Suecia tenía una tasa de mortalidad de 556 muertes por millón, comparada con 424 muertes por millón de Estados Unidos. En 11 demoledores párrafos publicado en USA Today, 25 médicos y científicos suecos han querido lanzar una alerta mundial para que no se copie el modelo del país nórdico. La búsqueda de la llamada inmunidad de rebaño no es la estrategia adecuada, afirman estos expertos: «No lo hagáis a la manera sueca».

Los firmantes del manifiesto señalan también que tienen un número de muertes más de cuatro veces y media mayor que el de los otros cuatro países nórdicos combinados, Y más de siete veces mayor por millón de habitantes. «Durante varias semanas, Suecia ha estado entre los primeros del mundo en lo que se refiere a las muertes per cápita. Y a pesar de esto, la estrategia en esencia sigue siendo la misma», denuncian.

Asimismo, Los datos de seroprevalencia en Suecia tampoco son alentadores. El número de personas que presentan anticuerpos no alcanza el 10%, así que la ansiada inmunidad de grupo está lejos de alcanzarse, mientras la estrategia de no hacer nada solo ha conducido a «la muerte, el sufrimiento y el dolor». Lo más lamentable, es que la economía tampoco se salvó: «No hay indicios de que la economía sueca se haya desenvuelto mejor que en muchos otros países».

Los 25 médicos y científicos son claros: «Por el momento hemos dado un ejemplo para el resto del mundo de cómo no tratar una enfermedad infecciosa mortal».