Un avión con material sanitario de protección contra el coronavirus procedente de China aterrizaba este martes en Zaragoza con destino Madrid y Valencia. Sin embargo, aunque lo han insinuado algunos dirigentes del PP, este material nada tiene que ver con los dos aviones que la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, anunció que había comprado hace ahora diez días por 23,3 millones de euros.

Los populares han tratado de diluir las críticas y confirmar que este material llegado a Zaragoza era parte del prometido por Ayuso: «Dijeron que era mentira, que el avión no llegaría. Pero hoy ha llegado el primer cargamento de material sanitario que adquirió la Comunidad de Madrid hace unos días. Para nosotros, los sanitarios son los primeros”, sentenciaba el partido en redes sociales.

Sin embargo, el propio vicepresidente regional y líder de Ciudadanos en la Asamblea de Madrid, Ignacio Aguado, ha desmentido a sus socios de Gobierno este miércoles en rueda de prensa. El dirigente naranja ha confirmado a la prensa que “el material sanitario todavía no ha llegado a suelo español, cuando lo haga les informaremos de su llegada y el material que contiene».

Aguado confirma así que los 400.000 euros de material conseguido este miércoles no son pertenecientes a ninguna de las partidas millonarias aprobadas por el Gobierno de Ayuso. El oscurantismo del PP en la gestión está provocando que personas cercanas al entorno de Díaz Ayuso sospechen que el Ejecutivo madrileño haya perdido 47,1 millones de euros en una estafa debido a una mala gestión.

«Los imprevistos han sido variados. En primer lugar, el mercado global está desbordado y tensionado y es muy difícil moverse en un mercado con estas características. Además, la compra en China es muy distinta a la compra en Europa, teniendo muchas veces que acudir a pie de fábrica, pagar por adelantado y otros imprevistos que hacen que se retrasen las llegadas de los aviones”, ha sostenido Aguado, incidiendo en que los intentos particulares e independientes por conseguir cerrar tratos internacionales llegó debido a que “el material que debía llegar a través del Gobierno de España no lo hacía”.