Parece que la clase trabajadora somos un divertimento para los ricos y, al igual que un niño puede ponerse una careta de gorila para visitar el zoo, los que más tienen visten de pobres para salir a su zoo, la vida real.

La nueva polémica en redes sociales se basa en la tendencia de lujo por glamurizar prendas como un mono de trabajo con manchas de pintura, unas medias rotas y llenas de carreras o un vestido infantil para hombre.

Mono de trabajo, medias rotas y vestido para hombre

El uniforme de pintores y obreros se puede encontrar en cualquier tienda de ropa de trabajo por no más de 30 euros, pero si se trata del mono «con gotas de pintura» de Ralph Lauren la broma nos puede salir por 620 euros, aunque puedes aprovechar las «rebajas» y conseguirlo por 483 euros.

En su página web se puede leer que el mono está confeccionado en satén de algodón japonés con el forro visible, salpicaduras de pintura por toda la prenda y bolsillos funcionales.

A pesar de su desorbitado precio, el mono de faenas de toda la vida agotará sus existencias enseguida, ya solo quedan la talla S y L.

La clase trabajadora somos un zoo para ricos: mono de trabajo firmado por Ralph Lauren por 500€
La clase trabajadora somos un zoo para ricos: mono de trabajo firmado por Ralph Lauren por 500€

Los usuarios de Twitter no han tardo en hacerse oír, ya que no es la primera vez que una firma de alta gama impone precios escandalosos para prendas que forman parte del mercado low cost o de primera necesidad.

Gucci ha sido el precursor de esta tendencia lanzando al mercado unas medias negras de lycra totalmente rotas y llenas de carreras, o «efecto usado» como prefirieron denominarlo desde la marca, por 140 euros o un infantil vestido para hombre a 1.900 euros.

Medias rotas, para emular la tendencia grunge, según la marca Gucci.

Las medias rotas se agotaron enseguida enSsense, una reconocida tienda online canadiense para comprar moda de lujo, mientras algunos usuarios de redes sociales lamentaban haber tirado las suyas a la basura y otros decían que parecían las de la vuelta a casa de la Nochevieja 2015.

Gucci lanzaba también como parte de su colección otoño-invierno 2020 en Inglaterra un vestido para hombres con un precio de 1900€. Se trata de un vestido largo con cuadros escoceses en color beige y naranja, con cuello Peter Pan y un lazo en la cintura, para combinar con unos jeans rotos y con el que pretende luchar contra «los estereotipos tóxicos que moldean la identidad de género masculina».

Algún crítico de moda define estos productos como «un nuevo experimento visionario, que deconstruye y reviste la moda con nuevos significados», pero más bien parece un juego de los más ricos por parecer pobres. Además, aunque muchos consideran estas prendas «moda», otros piensan que solo se pretende generar polémica.