Tras una rápida escalada de las tensiones, el pasado domingo, Armenia declaró la ley marcial después de que Azerbaiyán iniciara maniobras militares en la zona.

Se inició el duelo de acusaciones por ganar el relato, pero en definitiva los bombardeos habían comenzado.

El conflicto no es actual ni reciente, si no que lleva muchas décadas detrás. Nagorno-Karabaj es reconocido internacionalmente como territorio de Azerbaiyán, pero tiene una población mayoritariamente armenia.

Tras los últimos enfrentamientos iniciados sobre 1988, en 1991, la región declaró su independencia y desde entonces tiene un gobierno autónomo, aunque apoyado por Armenia.

Pero aún podríamos retrotraernos incluso más atrás. Como explica ElDiario «Nagorno-Karabaj, una región montañosa y sin litoral situada dentro de las fronteras de Azerbaiyán, ha sido fuente de disputa desde antes de la creación de la Unión Soviética. Las tensiones cesaron en el periodo en el que Armenia y Azerbaiyán pasaron a ser estados soviéticos, pero volvieron a surgir cuando terminó la Guerra Fría y desapareció el control del bloque por parte del partido comunista».

Pero, ¿a qué se debe el estallido actual? El analista Broers cree que en el contexto de la pandemia de COVID-19 ha habido un impacto sobre el precio del petróleo y el gas de Azerbaiyán y por eso «sus gobernantes podrían haber decidido que era el momento propicio para pasar a la acción». «Puede que hayan pensado: tal vez sea una buena idea llevar a cabo una operación, unir a la población en torno a la bandera, obtener algunos beneficios territoriales y volver a entrar en el proceso de paz desde una posición de fuerza».

Esto podría explicar también, los intereses y la incursión turca o sionista, aunque esta segunda más indirecta, en apoyo a Azerbaiyán o el estado de alerta ruso para un apoyo, hasta el momento pasivo, a Armenia.