La alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, ha reivindicado este sábado «la Barcelona rebelde» frente a «los rancios» que buscan «la confrontación y la provocación», en referencia al acto organizado paralelamente por Vox en otro punto de la capital catalana.

En un evento festivo organizado en la Ronda Sant Antoni de Barcelona, Colau ha instado a decir «claramente» a la formación ultraderechista «que no pasarán, que ha costado mucho conquistar los derechos que tenemos y que los vamos a defender», pero desde «el amor».

Por ello, ha lamentado los altercados producidos a raíz de otra ‘contramanifestación’ organizada por Arran y los Comités de Defensa de la República (CDR), también en oposición a la concentración de Vox.

«Todo el mundo tiene derecho a manifestarse y entiendo que haya gente que quiera denunciar a esa extrema derecha», pero «creo que los incidentes son exactamente lo que ellos estaban buscando», que es «seguirles el juego», ha opinado.

La alcaldesa ha subrayado que, a su juicio, los manifestantes de Vox querían que el resto «se enfadase con ellos» y provocase disturbios, por lo que «el mejor mensaje -ha dicho- es celebrar los valores de la diversidad, libertad y de la vida que definen nuestra ciudad».

En el acto, celebrado bajo el lema «En Barcelona el amor gana al odio», Colau ha subrayado la relevancia de defender los derechos sociales «en respeto a la memoria de los que nos han precedido» y ha defendido el «color» por encima de «algunos que nos quieren en blanco y negro».

«Aquellos que pretenden arrastrarnos a sus pasiones tristes, que pretenden que odiemos y nos deprimamos, sencillamente no lo van a conseguir», ha dicho antes de apostillar: «Somos muchísima gente muy diversa y nos hemos reunido para celebrar la vida y la diversidad».

La líder de Barcelona en Comú ha sido una de las participantes de un evento festivo y reivindicativo convocado por distintos colectivos sociales bajo el paraguas del movimiento Women’s March Barcelona para contrarrestar la concentración ultraderechista de Vox en la plaza España de la capital catalana.

La idea inicial del partido liderado por Santiago Abascal era organizar un acto en el Palau Sant Jordi, pero el consistorio rechazó cederle el espacio alegando que en esa misma fecha iban a realizarse obras.

Ello provocó que Vox se querellase la semana pasada contra Colau y varios responsables de Barcelona Serveis Municipals (BSM) por prevaricación y denegación de prestación de servicio público.