Rafael Alfonso Luna Murillo

Hoy toca escribir algo que directamente me afecta como integrante de una de estas corporaciones de derecho público llamadas Colegio Profesional o Colegio Oficial.

Estas asociaciones de carácter profesional o gremial integradas por quienes ejercen una profesión liberal (arte cultivada por hombres libres) deben estar acreditadas y tradicionalmente su finalidad ha sido la ordenación del ejercicio de las profesiones, la representación exclusiva de las mismas, y la defensa de los intereses profesionales de los colegiados.

Los Estatutos de cada corporación, de obligación por la Ley de Colegios Profesionales, aluden al desarrollo de la actividad correspondiente a cada profesión, donde se marcan las pautas de actuación consideradas de manera unánime como éticas y que contribuyen al bien social de la profesión. Nada dicen de fomentar o salvaguardar la Tauromaquia o alguno de sus aspectos.

En este punto voy a relatar algún detalle de tres corporaciones muy ligadas entre sí en lo que respecta al mundo de las profesiones liberales como son abogados, médicos y veterinarios de lo que entiendo no tiene que hacer un Colegio profesional: No mezclar la profesión con las  aficiones particulares y mucho menos si denotan maltrato y violencia con seres vivos.

El Colegio de Abogados de Málaga destituyó a la responsable de la Sección de Derecho y Bienestar Animal por decisión de su Junta Directiva por trasladar las quejas de varias personas y pedir explicaciones al decano por la organización de una “capea jurídica” organizada por el Colegio de Abogados sin más explicación. Nada del otro mundo si no fuera porque el actor malagueño y conocido activista por los Derechos de los Animales, Dani Rovira, es presidente de honor de la Sección de derecho y Bienestar de dicho Colegio profesional.

El Colegio de Médicos de Málaga acogió el XIII pregón taurino de la Feria Taurina de Málaga que comenzará el día 12 de agosto en la Malagueta. El pregonero, un cirujano, disertó como gran aficionado sobre la similitud y paralelismo de la Tauromaquia y la Cirugía y no dejó pasar la ocasión para defender las Escuelas Taurinas. Terminó su arengado discurso dando un listado de toreros muertos en el coso malagueño. Pienso que los únicos toreros muertos que deberían existir son los del grupo liderado por el gaditano Pablo Carbonell, también autor de la canción “El  Kalimotxo de mamá” de reminiscencias Sanfermineras.

El Colegio de Veterinarios de Córdoba presentó hace unos años el primer trofeo taurino que no ha tenido nunca tradición en tan Ilustre Colegio Oficial. Es habitual en muchos colegios veterinarios la entrega de premios taurinos en las distintas ferias de la capital, las de más renombre en el mundo de la Tauromaquia. Sin embargo otros, como el de Madrid, lo han eliminado por acuerdo de su Junta Directiva de sus premios, distinciones y honores al considerar la solicitud de la Asociación de Veterinarios Abolicionistas de la Tauromaquia y del Maltrato Animal (AVATMA). La justificación de este galardón era el estimular a los ganaderos a trabajar con la mayor dedicación y rigor en la genética, selección, alimentación, manejo, sanidad y bienestar de las ganaderías para obtener un animal en unas condiciones óptimas, que se preste a un espectáculo cada vez de mayor calidad.

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