El consenso de los economistas y los principales organismos económicos como el FMI o el Banco Mundial piensan que, probablemente, lo peor en términos de inflación ya ha pasado después de que la mayoría de países del mundo experimentaran este año subidas de precios no vistas en 40 años.

En 2023 se producirá un lento goteo a la baja que dará un pequeño respiro a los ciudadanos. El Fondo Monetario Internacional espera que la inflación mundial haya caído en 12 meses al 4,7%, poco menos de la mitad de su nivel actual.

Según los expertos, lo que está sucediendo en cada una de las principales economías del mundo es diferente. No es lo mismo lo que está pasando en Europa, que en Estados Unidos o el resto de economías avanzadas ni en los países emergentes.

A pesar de que muchos están de acuerdo en que la inflación ha alcanzado su punto máximo se mantendrá igualmente en niveles altos, algo que han rebautizado como la «nueva normalidad».

¿Comienza a bajar la inflación en 2023 y no es tan buena noticia? Los economistas lo explican
¿Comienza a bajar la inflación en 2023 y no es tan buena noticia? Los economistas lo explican

Asimismo, aunque la inflación se moderará en 2023 no va a ser este año cuando se consiga retornar a los niveles de inflación prepandemia. De hecho, los funcionarios de la Reserva Federal estadounidenses creen que la inflación tardará hasta 2025 en volver al objetivo de la institución que se sitúa en torno al 2%.

Los economistas coinciden también en que la desaceleración de la inflación estará ligada a la desaceleración del crecimiento, lo que provocará dolor a los hogares por otro lado.

Al final, si las familias tienen que pagar más en los artículos básicos como son los alimentos y la energía, que es donde se concentran las subidas más fuertes de precios, gastarán menos en otras cosas, lo que se traduce en menos consumo de las familias y menos actividad para las empresas, pudiendo dispararse el desempleo.

Steven Bell, economista jefe para EMEA de la firma Columbia Threadneedle ha señalado en una entrevista que: «Mi previsión para Estados Unidos es la recesión. Tiene que tener una. Su mercado laboral actual está más tenso que nunca en un período de posguerra y, sorprendentemente, no se ha debilitado»

Su opinión es compartida por otros expertos, quienes dicen que para enfriar la inflación en Estados Unidos es necesario que el mercado laboral se tome un respiro.

También hay quien prefiere mantenerse más excéptico con las previsiones para 2023 sobre inflación. Es el caso del director de estrategia y socio fundador de la firma de asesoramiento independiente, Nextep Finance, que dice que «hay un riesgo de que la inflación no baje como espera el consenso. De hecho, que sea lo que espera de forma casi unánime es inquietante porque el consenso de analistas suele equivocarse más que acertar».

El año 2022 es el claro ejemplo de cuánto puede desviarse la realidad de las previsiones de los economistas.

Algunos de los peligros que podrían descarrilar el consenso de expertos es que esta inflación resulte mucho más persistente de lo que la gente espera y que la guerra de Ucrania se vaya definitivamente de las manos.

Otro peligro es el enfrentamiento soterrado entre China y Estados Unidos por el poder global. El economista de Nextep Finance afirma que «ahora mismo EEUU está ocupado con Rusia, pero tarde o temprano caerá en la cuenta de que su mayor problema es China, que de hecho está aprovechando la situación creada por la invasión de Ucrania. Solo hay que ver la última visita de Xi Jinping a Arabia Saudita y como fue recibido».

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