Cada vez son más las personas que deciden tomar medidas en casa para ayudar tanto a cuidar el medioambiente como su bolsillo. Y es que, cualquier iniciativa que se tome dentro del hogar es favorecedora para todos, empezando por nosotros mismos. El problema es que hay ocasiones que, mayormente por desconocimiento, ignoramos el gran impacto que un pequeño gesto puede tener en el mundo entero; ya que no es solo nuestro pequeño gesto aislado, sino que la suma de muchos pequeños gestos de millones de habitantes del planeta hace que contribuyamos a salvarlo. ¿Sabes cómo puedes ayudar al planeta sin ni si quiera salir de casa y, además, ahorrarte dinero en la factura del agua?

El truco está en tener en cuenta el día a día y qué gestos tomamos al usar el agua. Pequeñas acciones como ducharse en vez de bañarse es la alternativa perfecta para llevar a cabo este ahorro ya que, al contrario que sucede con empresas de todos los sectores como es el sector de la moda con sus códigos promocionales, las casas de apuestas con sus bonos sin deposito, o empresas electrónicas con sus tarifas de dos horas gratis, las empresas de abastecimiento de agua no ofrecen estos servicios y por ello somos las personas las que debemos realizar la iniciativa.

En primer lugar, hay que tomar conciencia del problema del agua que ha ido en aumento a lo largo de los últimos años. Los expertos llevan tiempo diciendo que puede incluso llegar el día en que agotemos las existencias de agua en todo el planeta y que, por este motivo, es ahora el momento de percatarse de la seriedad del asunto y de la importancia de ahorrar agua en casa. Además, el agua es tan esencial para los seres humanos como para el mantenimiento de los ecosistemas, siendo un derecho para todos los seres vivos que habitan el planeta. Con estos sencillos pasos se puede conseguir ahorrar mucha agua en el hogar:

En nuestro día a día podemos tomar medidas como cerrar el grifo mientras nos lavamos los dientes. Dejar el grifo abierto hace que decenas de litros de agua sean desperdiciados por el desagüe de nuestros baños: una media de hasta 30 litros de agua por persona al día. Del mismo modo ocurre al fregar los platos. Cerrar el grifo mientras se lavan o incluso llenar la pila y lavarlos en ella son dos trucos que nos ayudan a ahorrar otros tantos litros. Lo que, es más, si dispones de un lavavajillas en casa, siempre es mejor llenarlo antes de ponerlo ya que de esta manera conseguimos recortar en el gasto de agua.

¿Sabías que se puede reutilizar el agua? Muchas veces usamos el agua y nos deshacemos de ella sin que ni si quiera esté sucia. Por ejemplo, el agua del baño de nuestros hijos nos puede servir para fregar el suelo después. También, si dispones de secadora en casa, lo mejor es usar el depósito de agua que viene con ella en vez de tirar el agua por el desagüe. Así, siendo un agua limpia e incluso libre de cal, sirve tanto para fregar el suelo como para regar las plantas. Eso sí, no olvides esperar a que se enfríe el agua si decides regar las plantas con ella.

Más allá de las medidas que podamos tomar en nuestra rutina, hay acciones a largo plazo que también podemos considerar. Cambiar los electrodomésticos por aquellos de energía A+, A++ o mejor incluso, A+++, hace que podamos economizar hasta un 50% de consumo de agua. Este gesto te evitará, además, unos euros en la factura de la luz. Más aún, colocar reductores del caudal en los grifos de nuestra casa supondrá que gastemos menos cuando los usemos.

Tomar estas medidas en el hogar no supone un esfuerzo en nuestro día a día pero que, sin embargo, sí supone mucho para nuestro bolsillo y el planeta entero. Son medidas desconocidas para la gran mayoría de seres humanos y que, si aprendemos a adoptarlas y a tomar más enserio las advertencias de los expertos, puede que no veamos nunca el día de prescindir de este bien tan necesario para la vida.