Compromís calcula que los municipios españoles han llevado a cabo hasta ahora unos 2.000 cambios de la nomenclatura o simbología franquista para ajustarse a lo establecido en la conocida como Ley de Memoria Histórica.

El portavoz de Compromís en el Senado, Carles Mulet, ha aportado hoy la nueva lista actualizada sobre todos los municipios que han eliminado, o se han negado a hacerlo, la nomenclatura o simbología franquista existente en su localidad, dentro de su campaña para que los ayuntamientos cumplan con esta norma.

En un comunicado, Mulet ha mostrado su satisfacción por el resultado de esta campaña, aunque ha manifestado que ha sido «un trabajo arduo y contante, casi de artesanía, buscando y pidiendo el listado a la propia administración».

Ha denunciado que nunca nadie antes había tenido «el más mínimo interés en eliminar este vergonzoso rastro», lo que, a su juicio, demuestra que la ley de Memoria Histórica «es totalmente insuficiente», y cree necesario «aplicar plazos y sanciones para los ayuntamientos o particulares que la incumplan».

«Ha de ser el propio gobierno quien se dedique a rastrear y comunicar la obligatoriedad en retirar estas calles; en caso contrario, pasa como ha pasado ahora, 40 años de democracia, y diez de la Ley, y ha tenido que ser un partido valenciano quien se dedique a limpiar estos rastros», ha añadido.

Mulet ha señalado que a pesar de ser 515 los municipios que han respondido, en muchos de estos casos «se ha eliminado más de una simple calle».

«Hay casos de una, de dos, de tres, de cuatro, de doce calles, que hemos podido eliminar. No tenemos contabilizados estos cambios, pero seguramente estaremos por encima de las 2.000 cambios», ha asegurado.

El último paso de la campaña emprendida por Compromís ha sido «remitir por vía oficial del Senado requerimientos a los ayuntamientos con calles dedicadas a ministros franquistas como Martín Villa o Manuel Fraga».

Para el senador valenciano constituye «una ofensa a todos y todas las demócratas» que ambos políticos «con la memoria manchada de sangre» estén presentes en la Cámara Alta.

A Fraga le considera «responsable político de la matanza de los sucesos de Vitoria de 1976», y de Martín Villa ha asegurado que mientras fue ministro de la Gobernación «fueron asesinados en las calles 35 ciudadanos españoles» por la Policía, según el comunicado.