En la mañana de las elecciones en la aldea occidental india de Dhordo, en los lindes del desierto de sal de Rann of Kutch y el último núcleo de población antes de Pakistán, el termómetro sobrepasa los 40 grados y el sol quema la piel, pero ello no apaga la incesante llegada de nómadas al colegio electoral.

En un país de 1.250 millones de habitantes plagado de junglas, desiertos y montañas, las autoridades electorales luchan por llegar a los lugares más recónditos incluso a pie o a lomos de elefantes para garantizar el derecho a voto en los comicios que se celebran entre el 11 de abril y el 19 de mayo.

Como muchos otros en esta zona de mayoría musulmana, Jat Savan Haaji Basariya, de 60 años, está registrado en la vecina aldea de Udhma, pero el día de la votación se encontraba a 70 kilómetros con su familia y sus animales, con los que comparte un estilo de vida nómada.

«Somos ganaderos y tenemos que movernos siempre con nuestros animales, simplemente vamos donde sea que consigamos agua y hierba para ellos», explicó a Efe, ataviado con un pañuelo blanco y rojo en la cabeza, a las puertas del colegio de Dhordo.

Cuando el grupo sólo pasa una o dos noches en el mismo sitio duerme al aire libre, mientras que si decide quedarse más tiempo preparará tiendas de campaña.

En esta jornada electoral, en la que el gubernamental BJP del primer ministro, Narendra Modi, se enfrenta entre otros al opositor Partido del Congreso, Basariya recorrió 70 kilómetros en el todoterreno en el que suele repartir la leche de su ganado exclusivamente para depositar su voto.

«Esta es nuestra responsabilidad con la nación, tenemos que votar y no nos importa lo lejos que tengamos que viajar», declaró el ganadero.

En esta votación, muchos de los nómadas se han ahorrado el desplazamiento a causa de la sequía que golpea la desértica zona, una lacra que ha llevado al Gobierno a instalar «campamentos ganaderos» en los que se proporciona agua y comida a los animales.

Entre ellos está el anciano Nadir Khan, un itinerante de Dhordo que este año no ha tenido que salir a buscar suministros para sus 25 búfalos, cuya leche la destina a los centros lácteos gubernamentales, según relató a Efe.

Mian Hussain, una especie de alcalde de Dhordo, Udhma y otras tres aldeas con un total de unos 650 electores, explicó a Efe que en el área «hay más vacas y búfalos que personas» y lamentó la fuerte sequía que les golpea, aliviada en parte gracias a los «campamentos ganaderos».

Según sus datos, el número de personas que acude a las urnas en estas aldeas con un alto porcentaje de trashumantes es de alrededor del 60 %, mujeres y hombres a partes iguales, que son concienciados por la Administración del distrito sobre la importancia del voto.

«Le decimos a todo el mundo que vaya a los colegios y deposite su preciado voto, es muy importante. Todos y cada uno de los votos son importantes», insistió el «sarpanch» o jefe administrativo de la zona.

Remya Mohan, jefa de la Administración del distrito de Kutch, el más grande de la India con 45.652 kilómetros cuadrados, más de 2,09 millones de habitantes y 1,4 millones de electores, indicó a Efe que no hay cifras exactas sobre la cantidad de nómadas, pues no son censados como grupo aparte.

«Hay algunas comunidades que en tiempos de estrés durante los meses de verano se mudan por cortos periodos de tiempo, algo que no es fijo cada año. La mayoría tienen casas permanentes y disponen de albergues temporales a los que se mudan», dijo.

Sin embargo, este estilo de vida no les excluye de las campañas para la concienciación sobre la importancia del voto -llevadas a cabo también en colaboración con ONGs y otras organizaciones-, y buena parte de ellos regresa a las aldeas para depositar la papeleta el día de los comicios.

A sus 84 años, Alam Khan Noorbi es el residente de más edad en Dhordo.

Sentado a la sombra de un muro cercano a la casa del «sarpanch», contó a Efe que antes era ganadero y que a veces caminaba hasta 10 kilómetros sólo para votar en la aldea, a la que solían venir militantes a repartir panfletos y dar información sobre los distintos candidatos.

Noorbi ha vivido la época en que la India era una colonia británica y ha visto a Rann of Kutch bajo el mandato de un rey.

Sin embargo, no ha habido una sola elección en el país a lo largo de las décadas en la que no haya participado, eso sí, sin ser capaz de mantenerse fiel a un mismo partido, concluyó entre risas.

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