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Protestona

Una vez más, Pedro Sánchez acata los deseos de las élites. Pese a la palabra dada a Pablo Iglesias en su primera reunión tras las elecciones generales, el presidente en funciones, asesorado por Iván Redondo y presionado por el poder económico, da marcha atrás y se niega a compartir carteras con Podemos.



La prepotencia de Pedro Sánchez le impide aceptar algunas realidades innegables, no tiene escaños para gobernar en solitario, un gobierno monocolor nos condenaría a una legislatura corta e inestable, y las urnas han dicho claramente que los partidos tienen que pactar. Sin embargo, la cerrazón Sánchez nos conduce casi irremediablemente a nuevos comicios.

Pablo Iglesias quiere ministerios, y está en todo el derecho de pedirlos, es más, la militancia de Podemos no le perdonaría que entregase cheques en blanco a un PSOE que actúa como si tuviese mayoría absoluta y desprecia al partido que orquestó la moción de censura que le llevó a la presidencia del gobierno. Los sillones no se piden porque sí, se piden porque Podemos debe asegurarse de que se ejecuten las medidas que se pactan, ya vimos que el acuerdo programático de los PGE quedó prácticamente en papel mojado y eso no puede volver a ocurrir.

«No habrá segundas oportunidades» amenazan desde Moncloa, mientras presentan para negociar un documento que representa una brutal involución con respecto a los acuerdos alcanzados en su momento para aprobar los Presupuestos Generales del Estado. Un documento decepcionante e impreciso que saben que Podemos, ni puede ni debe asumir.

-Desaparece la regulación del mercado eléctrico. El régimen del oligopolio podrá seguir inflando la factura de la luz y sangrando a los hogares españoles a costa de un servicio básico. Aunque eso garantiza que se mantengan abiertas las puertas giratorias que aseguran a nuestros políticos un retiro dorado.

-Nada sobre reformar el bono social eléctrico para acabar con la pobreza energética.

-Desaparece la regulación de los precios al alquiler. Ya no hay techo que frene las subidas abusivas cosa que habrá complacido enormemente a los famosos fondos buitre.

-Borran de un plumazo el 1% de incremento en el Impuesto de Patrimonio a las fortunas de más de 10 millones de euros.



-Anuladas las medidas anteriormente acordadas sobre el control fiscal a las SICAV y las SOCIMI. Podrán seguir siendo pantallas de elusión fiscal.

-Sobre derogar la reforma laboral ni hablamos, que se nos enfadan los grandes empresarios.

Lo de cargarse la Ley Mordaza, publicar la lista de los amnistiados fiscales, profundizar en la laicidad del Estado, o retirar medallas a torturadores franquistas quedará para prometerlo en futuras elecciones. Y no cumplirlo nunca.

El documento en cuestión, es infumable, Pedro Sánchez aparca sus promesas ideológicas, deja en el aire el blindaje de los derechos sociales y devuelve al PSOE a su zona de confort, el centro con un pie metido en la derecha.

Pedro Sánchez es un político al servicio del poder, solo hay que echar un vistazo a su trayectoria, no tiene más ideología que sus inmensas ganas de mandar ni otro objetivo que mantenerse en el cargo, pero sin nadie cerca que le haga sombra. Carece de valores socialistas más allá de cuatro frases hechas que repite como un mantra sin ninguna convicción.

Ha vuelto el Pedro Sánchez real, el que defendió la aplicación del artículo 135, el que pactó un programa liberal con vicepresidencia incluida para Albert Rivera, el de Caja Madrid, el de la sumisión al poder económico, el de la estrategia, la amenaza y la presión, el que pretende, a la vista está, ir a nuevas elecciones y culpar de ello a Podemos.

Mientras, los medios de comunicación tradicionales siguen sirviendo a sus amos, mienten, manipulan las encuestas, crean opinión y callan una verdad que todos conocen pero ninguno contará.



¿Por qué Pablo Iglesias no puede entrar en un consejo de ministros y Albert Rivera podía ser vicepresidente con el beneplácito de todos?

Ustedes conocen la respuesta señores del más periodismo, cuéntenla. Si se atreven.


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5 Comentarios

  1. ¿Qué pasa con las persona inscritas que no disponen de móvil?

    Creo, si no estoy equivocado, que desde el principio no se ha tenido en cuenta a los votanes de Podemos a la hora de las consultas vía telemática.

    Soy jubilado, no tengo móvil y no puedo votar sin recoger el código, que supuestamente, me han enviado al móvil.

    Si se subsana esta carencia, estoy seguro que muchos votantes se registrarían.

    LA IMAGINACIÓN AL PODER. 

    Naturalmente yo voto la primera opción, sería interesante que Pablo Iglesias diga públicamente, como Medina, hombre del tiempo, en laTV blanco y negro «si mañana no llueve en tal sitio, me afeito el bigote».

    A lo que vamos, Pablo tendría que decir algo así: «SI SALGO VICEPRESIDENTE, ME CORTO LA COLETA». 

    EL PUEBLO RIENDO JAMÁS SALDRÁ CORRIENDO.

    Aberingi.

  2. Podemos, ese partido de farsantes. A PAblo e Irene solo le interesa sus puestos y quieren ministerios, ya que quedan pocos tontos que votan en sus consultas, la de si deben tener mansión, o ahora si les tienen que poner coche oficial y un ministerio a un par de farsantes que pasaron de enchufado profesor a tiempo parcial y cajera a potentados del comunismo. La película ya aburre

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