Las mascarillas para protegerse del contagio de coronavirus se han convertido en un material preciado. Tanto, que son incautadas por los Estados, a pesar de haber sido adquiridas por otros, o son subastadas a pie de pista.

Francia, en pie de guerra

Un ejemplo de esto lo puso Francia, requisando el 5 de marzo cuatro millones de mascarillas de origen chino distribuidas por una empresa sueca. La mitad de este material estaba destinada a Italia y España, según reveló el semanario L’Express.

Dos días antes, el presidente francés, Emmanuel Macron, quien ya avisó que la lucha contra el coronavirus en Francia sería «la guerra», había aprobado un decreto por el cual autorizaba a requisar, hasta el 31 de mayo, las existencias de máscaras de protección respiratoria tipo FFP2 en poder de «cualquier persona jurídica de derecho público o privado».

Estados Unidos saca la billetera.

A la vez, este miércoles, el presidente de la región Gran Este, Jean Rottner, denunciaba que Estados Unidos está comprando, en la propia pista de aterrizaje de los aeropuertos chinos, mascarillas adquiridas por el Gobierno francés.

«En la pista, los estadounidenses sacan el efectivo y pagan tres o cuatro veces por los pedidos que hemos hecho, por lo que realmente tenemos que luchar», explicaba Rottner.

Esta situación ha sido denunciada por el presidente de la región de Provenza-Alpes-Costa Azul, Renaud Muselier. «Un presidente regional nos explicó que su pedido de máscaras había recibido una ‘mordida’ en el aeropuerto por los estadounidenses, que pagaron tres veces el precio en efectivo».

Caceres, afectado

Las historias se repiten en distintos puntos del planeta, cada vez son más países los que buscan mascarillas y demás componentes sanitarios en el exterior y las empresas no dan fabricado al ritmo de demanda.

Este mismo jueves se daba por perdido el envío de 50.000 mascarillas quirúrgicas a Cáceres donadas por Nepal debido al bloqueo en las aduanas de la India. «El país asiático ha prohibido la salida de material sanitario porque también está muy afectado por el COVID-19», explicaba el alcalde a agencia Efe.

Turquía y los respiradores

El Ministerio de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación en un comunicado de prensa indicó que los gobiernos de España y Turquía están realizando gestiones para que las autoridades turcas concedan las licencias de exportación pendientes para una serie de respiradores comprados.

Según el ministerio, las autoridades turcas les han indicado su compromiso de conceder las licencias de exportación en cuanto “la situación sanitaria se haya estabilizado”. Exteriores también señala que si la compra no llega a efectuarse finalmente, la empresa turca a la que se compraron estos respiradores deberá devolver la cantidad pagada.