El aumento de ataques digitales en cuentas y plataformas de todo el mundo continúa extendiendo la lista de instituciones afectadas por este tipo de hackeos. Ni siquiera ministerios gubernamentales están a salvo de los ataques de los hackers, de manera que todos los usuarios de internet deben adoptar un extenso a abanico de medidas de ciberseguridad para tratar de reforzar la protección de sus datos online.

Conviene tener en cuenta que una simple filtración puede tener efectos devastadores para cualquier usuario, sobre todo si implica el robo de tarjetas de crédito o de contraseñas críticas. Por eso se hace necesario tomarse algo de tiempo para reforzar la seguridad de las cuentas que se mantienen abiertas en cualquier plataforma digital.

La importancia de una conexión cifrada

Una de las maneras que pueden utilizar los hackers para vulnerar una cuenta online se conoce como ‘ataque de intermediario’. Este tipo de ataque aprovecha que toda la información que enviamos o recibimos por internet debe pasar por una sucesión de dispositivos intermedios, comenzando por el router y pasando por un sinfín de servidores conocidos como ‘nodos’.

Una vulnerabilidad en cualquiera de estos dispositivos puede permitir a un hacker leer toda la información que pasa a través de ellos, e incluso puede manipularlos para ofrecer respuestas falsas a las peticiones de navegación. La única manera de prevenir este tipo de ataques pasa por cifrar de manera robusta toda la información que transmitimos para internet, algo que puede conseguirse mediante el uso de una VPN.

El uso de contraseñas robustas

Ya sea que quieras abrir una cuenta en Facebook o crear una cuenta en un casino en vivo, los dos datos fundamentales que se te solicitarán para hacerlo serán un correo electrónico y una contraseña. A partir de aquí deberás introducir tus datos personales, pero está claro que estos dos elementos son esenciales para poder acceder a cualquier cuenta online. Y por eso los hackers dedican tanto tiempo y esfuerzo para robar las contraseñas de las cuentas de internet.

Uno de los principales errores que cometemos a la hora de crear cuentas online pasa por el uso de contraseñas débiles, por ejemplo claves como ‘123456’, contraseñas que incluyen el nombre de nuestro perro, o, muy especialmente, contraseñas que reutilizamos una y otra vez en todas las cuentas que tenemos online. Por eso debemos descartar estos malos hábitos y esforzarnos por crear contraseñas que sean verdaderamente robustas, ya que solo de esta forma podremos prevenir que sean vulneradas en un ataque de diccionario.

La barrera de la verificación en dos pasos

No todo gira en torno a las contraseñas online. Incluso si proteges tus cuentas digitales creando contraseñas lo más robustas posible, siempre puede darse el caso de que las plataformas a las que te conectas sufran una filtración. Esto significa que tal vez tus contraseñas terminen en circulación en la dark web, incluso si tú has hecho todo lo necesario para protegerlas adecuadamente.

La solución a este problema pasa por los sistemas de verificación en dos pasos, también conocidos como 2FA. Estos sistemas de verificación emplean un segundo dispositivo para permitir el acceso a una cuenta digital. Ya no basta entonces solo con la contraseña para poder acceder a las cuentas, lo que significa que, incluso en el caso de una filtración, tus cuentas se mantendrán a salvo mientras tengas en tu poder el dispositivo 2FA.

Las limpiezas anti-malware regulares

Está claro que un ordenador o un móvil que estén infectados por malware suponen un riesgo para la seguridad de tus datos y de tus cuentas online. Por eso deberías asegurarte de pasar un antivirus o cualquier otra herramienta antimalware regularmente en tus dispositivos, así como mantenerlos operando en segundo plano para prevenir posibles ciberataques o vulneraciones en tus sistemas.

Recuerda además que una herramienta anti-malware tiene acceso a sectores muy delicados tanto de tu smartphone como de tu ordenador. Por eso deberías elegir siempre herramientas antivirus que sean de pago y evitar las que son gratuitas, ya que de otro modo podrías poner en riesgo tu sistema cuando crees estarlo protegiendo.

Una correcta higiene digital

Evidentemente, te resultará mucho más sencillo mantener seguras 30 cuentas online, en lugar de 300. Hoy en día puede resultar difícil moverse por internet sin tener que estar creando cuentas por todas partes, ya que incluso las páginas web más sencillas tratan de conseguir la suscripción de sus usuarios. Aquí es donde entra en juego la higiene digital, que en buena medida está condicionada por el número de cuentas online que mantienes abiertas.

Evitar las plataformas online que solicitan un registro de manera innecesaria, tomarte el tiempo para eliminar las cuentas que ya no utilizas, o evitar el almacenamiento de datos de pago críticos como tu tarjeta de crédito, son algunas de las medidas de higiene digital que deberías adoptar para que te resulte más fácil gestionar tus cuentas online y para minimizar el riesgo de sufrir filtraciones que puedan afectar al resto de tus cuentas.

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