Unai Etxebarria ha dejado de pertenecer al Granada. El portero vasco de 22 años, que llegó procedente de la cantera del Athletic de Bilbao, fue noticia al durante la celebración de la clasificación europea en la última jornada al lucir una camiseta de apoyo a los ocho jóvenes del ‘caso Alsasua‘.  

En ella se podía leer ‘Altsasukoak aske’, que significa ‘los de Alsasua libres’ en euskera, y ‘Stop montajes policiales’, en referencia a la trifulca que las ocho personas que fueron finalmente condenadas mantuvieron con dos guardias civiles fuera de servicio y sus parejas en un bar de Alsasua en 2016. El club abrió un expediente disciplinario al joven portero por ello.

«Su desvinculación tiene que ver con su pérdida de protagonismo en el Recreativo dirigido por David Tenorio tras el fichaje en el pasado mercado invernal de Andorinha», señala El Ideal después de hablar con fuentes del club. La decisión de no contar con Unai Etxebarria, según indica el club, se tomó por criterio deportivo, aunque la polémica de la camiseta resultó el detonante final en el divorcio.

No era la primera vez que encontraban apoyo en el mundo del fútbol los jóvenes de Altsasu. El entrenador de fútbol Pep Guardiola criticó en junio de 2019 los 900 días de prisión de los acusados y al Estado español por este y por otros casos arrestos similares, como los relacionados con el proceso independentista catalán.

Caso Zozulya

Es cuanto menos llamativo el caso de Etxeberría si lo comparamos con otra situación que mezclaba ideología con fútbol, en este caso extrema derecha. Roman Zozulya se situó en el centro de la polémica por la suspensión del partido ante el Rayo Vallecano debido a los insultos de la grada contra el jugador ucranaino.

Se trataba de una decisión histórica de nuestro fútbol, que nunca había ocurrido cuando los insultos eran racistas. Durante su etapa en Sevilla se desveló una historia del pasado del jugador, que apoyaba a los paramilitares ucranianos en la guerra contra los prorrusos en el Donbass tras la declaración de independencia en 2014 de Donetsk y Lugansk.  El delantero ucraniano posa en fotografías con camisetas de un grupo paramilitar de ultraderecha y junto a la efigie de un héroe filonazi

Sin embargo, independientemente de lo intolerante de la ideología de Zolzulya, recibió muestras de apoyo, algo que no pasó con Etxeberría. Tras fichar por el Albacete Balonpié, el jugador ucraniano pudo ver como en un Albacete-Elche, en el minuto 10, dorsal del delantero, la afición del Carlos Belmonte coreó el nombre del ucraniano. Además, en uno de los fondos del estadio se ha visto a aficionados con tres pancartas para formar el mensaje «Todos somos Zozulya».

Incluso jugadores del Real Betis saltaron al campo antes de un partido contra el Valencia en 2017 con un mensaje de apoyo al jugador con unas camisetas verdes con la leyenda «Todos somos Zozulya».

Petros posa con la camiseta en apoyo a Zozulya

Incluso el ministro de Interior de la época, Juan Ignacio Zoido, publicó un mensaje en su perfil de Twitter aplaudiendo el, a su parecer, «bonito gesto» de los jugadores del Betis «a quien solo quiere hacer su trabajo»

El fútbol en nuestro país, salvo honrosas excepciones, parece que tiende a caer hacia la derecha y prefiere defender una ideología intolerante que mostrar su apoyo a unos jóvenes abandonados por la Justicia.