Corinna Larsen ha tirado de la manta. La ex amante de Juan Carlos I no piensa comerse sola sola el marrón y está dispuesta a explicar hasta qué punto estarían implicados los otros miembros de la familia real española en los tejemanejes de Juan Carlos I.

En una entrevista que ha publicado el diario británico The Telegraph este domingo, Larsen acusa de beneficiarse del dinero en efectivo que se guardaba en el Palacio de la Zarzuela: «El efectivo no es rastreable, así que había mucho en el palacio. Por lo que me dijo Juan Carlos, cualquier miembro de la familia que necesitara efectivo lo cogía».

Asegura la empresaria alemana que el exmonarca hizo donaciones a otra novia y a sus propios hijos, Felipe, Elena y Cristina, que además habrían tenido acceso al metálico que llegaba a España desde Suiza. Asimismo, afirma que también que cuando eran amantes el rey la llevó en un tour por la Zarzuela y le enseñó la «cámara del dinero», una habitación con grandes cantidades de billetes.

«El dinero en efectivo no se puede rastrear, así que había un montón en el palacio. Por lo que me dijo él, cualquier miembro de la familia que necesitaba dinero, lo cogía», señala al periódico británico.

Larsen confiesa haber pedido ayuda al actual Jefe del Estado para que intercediera en la campaña de acoso contra ella iniciada por su padre sin que él tomase acción y se dedicase a alejarse de los escándalos que implicaban a Juan Carlos I ignorando su petición de socorro.

«Le pedí que detuviera la campaña de abusos de su padre, que se mantiene como uno de los miembros de la Casa Real. Si no puedes controlar a tu propia familia, ¿Cómo puedes reinar un país?» ha señalado la ex amante de Juan Carlos I.

«Me parece que es sorprendente y desconcertante con el clima de hoy día, que hay gente como Harvey Weinstein. El abuso no siempre es sexual, puede adoptar muchas formas. En mi caso es un abuso psicológico», añadía.