La Corte Penal Internacional (CPI) ha decidido este viernes [5 de febrero de 2021] que Palestina es un Estado parte del tribunal y ha dado así el primer paso para abrir una investigación por crímenes de guerra.

Una sala de cuestiones preliminares ha dictaminado, por dos votos a uno, que Palestina se extiende hasta los territorios ocupados por Israel desde 1967, lo que incluye Cisjordania, Jerusalem Oriental y la Franja de Gaza.

La decisión es una respuesta a una solicitud hecha por la fiscal general Fatou Bensouda, que pidió a la sala que especificara «los territorios en los cuales pueden llevarse a cabo la investigación» dadas «las controvertidas cuestiones legales y fácticas» que se desprenden del caso.

Israel ha sido ayudada, sin éxito, por países miembros de la CPI para intentar eludir sus responsabilidades. Alemania, Australia, Hungría o la República Checa defendieron que Palestina no fuera considerada un Estado Parte de la CPI.

Rechazo de Israel y EEUU

«Hoy el tribunal ha demostrado una vez más que es un organismo político y no una institución judicial», ha afirmado el primer ministro Israelí, Benjamín Netanyahu, en un comunicado tras conocerse esta decisión.

«Con esta decisión, el tribunal violó el derecho de las democracias a defenderse del terrorismo, y le hizo el juego a elementos que socavan los esfuerzos para ampliar el círculo de la paz», sostiene el líder del país que será investigado.

En la misma línea, Estados Unidos ha mostrado su preocupación por la decisión de la Corte. «Estamos seriamente preocupados por las tentativas de la CPI de ejercer una jurisdicción sobre los militares israelíes. Siempre hemos adoptado una posición según la cual la jurisdicción de la Corte debería estar reservada a los países que la aceptan o que son enviados por el Consejo de Seguridad de la ONU», ha señalado el portavoz del Departamento de Estado, Ned Price.

Satisfacción en la Autoridad Palestina

Por su parte, el responsable de Exteriores de la Autoridad Palestina, Hussein Al Sheikh, ha expresado su satisfacción en las redes sociales.

El primer ministro de la ANP, Mohammed Shtayyeh, ha considerado que la decisión «es una victoria para la justicia y la humanidad, para los valores de la verdad, la equidad y para la sangre de las víctimas y sus familias».

La fiscal Fatou Bensouda que investiga estos abusos había solicitado esta precisión sobre el ámbito territorial de Palestina con objeto de dar continuidad a una investigación que llevó a cabo durante 5 años por la guerra contra Gaza en 2014.

Asimismo, Palestina espera que se investigue la reacción de Israel a las protestas conocidas como las Marchas del Retorno de 2018, que dejaron un saldo de más de 273 palestinos muertos y más de 16.000 heridos.

Ni Israel ni EEUU son parte de la Corte Penal Internacional y siempre han sido muy críticos con este proceso. El expresidente Donald Trump, a modo de presión, emitió sanciones contra la fiscal Bensouda, que también investigó crímenes de guerra cometidos por soldados estadounidenses en Afganistán.

La CPI no tiene una fuerza policial propia que se encargue de ejecutar órdenes de arresto, sino que confía en la voluntad de los Estados para aplicarlas y, de momento, es poco probable que Israel entregue de forma voluntaria a eventuales sospechosos de crímenes de guerra.

Fuente: Naiz